7. Secuelas físicas del aborto
David C. Reardon
A continuación sintetizo muy esquemáticamente la lista de las principales
secuelas físicas relacionadas con el aborto.
(1) Muerte
Las primeras causas de muerte en relación con el aborto son hemorragia,
infección, embolia, anestesia, y embarazos ectópicos sin diagnosticar
[undiagnosed]. El aborto legal constituye la quinta causa de muerte de
gestantes en los EE. UU, aunque de hecho se sabe que la mayoría de muertes
relacionadas con el aborto no son registradas oficialmente como tales.
(2) Cáncer de mama
El riesgo de cáncer de mama casi se dobla después de un aborto e incluso
se incrementa aún más con dos o más
abortos.
(3) Cáncer de ovarios, hígado y cervical (cuello uterino)
Las mujeres con un aborto se enfrentan a un riesgo relativo de 2.3 de
cáncer cervical, en comparación con las mujeres que no han abortado, y las
mujeres con dos o más abortos encaran un riesgo relativo de 4.92. Riesgos
igualmente elevados de cáncer de ovario e hígado se ligan con el aborto único o
múltiple. Estos porcentajes incrementados de cáncer para el caso de mujeres que
han abortado se vinculan aparentemente a la interrupción no natural de los
cambios hormonales que acompañan al embarazo, así como a la lesión cervical no
tratada.
(4) Perforación de útero
Entre un 2 y un 3 % de las pacientes de aborto pueden sufrir perforación
del útero; es más, la mayoría de estas lesiones quedarán sin ser diagnosticadas
ni tratadas a no ser que realice una visualización mediante laparoscopia.
(5) Esta clase de examen puede resultar útil cuando se inicia un proceso
judicial por negligencia en la práctica del aborto. El riesgo de perforación
uterina se incrementa para las mujeres que ya han tenido hijos y para las que
reciben anestesia general durante la realización del aborto.(6) El daño en el
útero puede complicarse en ulteriores embarazos y eventualmente puede acarrear
problemas que requieran una histerectomía, lo que de por sí puede conllevar
diversas complicaciones adicionales y lesiones que incluyen la osteoporosis.
(6) Desgarros cervicales (cuello del útero)
En al menos un uno por ciento de abortos realizados en el primer trimestre
se producen importantes desgarros cervicales que requieren sutura. Las
laceraciones de menor envergadura o las microfracturas, quenormalmente no son
tratadas, pueden también a la larga perjudicar la función reproductiva. La
lesión latente postaborto puede abocar a una posterior incompetencia cervical
[subsequent cervical incompetence], parto prematuro y complicaciones durante el
parto. El riesgo de lesión cervical es mayor en adolescentes, para abortos
realizados en el segundo trimestre, y cuando los facultativos no usan laminaria
(sic) para dilatar el cuello uterino.
(7) Placenta previa (sic)
El aborto incrementa el riesgo de placenta previa en ulteriores embarazos
(una circunstancia que pone en peligro tanto la vida de la madre como su
embarazo deseado), en una escala de entre siete y quince. El desarrollo anormal
de la placenta debido a lesión uterina aumenta el riesgo de malformación fetal,
muerte perinatal y efusión excesiva de sangre durante el parto.
(8) Recién nacidos discapacitados
en posteriores embarazos El aborto se asocia con lesiones cervicales y uterinas
que pueden incrementar el riesgo de parto prematuro, complicaciones en el parto
y desarrollo anormal de la placenta en posteriores embarazos. Estas complicaciones
reproductivas constituyen las causas principales de las minusvalías en recién
nacidos.
(9) Embarazo ectópico
El aborto está relacionado de forma importante con un riesgo añadido de
embarazos ectópicos posteriores. Los embarazos ectópicos, a su vez, amenazan la
vida y pueden llevar a un descenso en la fertilidad.
(10) Afección inflamatoria
pélvica [pelvic inflammatory disease (pid)] Se trata de una enfermedad que
puede poner en peligro la vida y conllevar un riesgo añadido de embarazo
ectópico y reducción de fertilidad. De entre las pacientes que tienen una
infección por clamidia [a chlamydia infection ] en el momento del aborto, un 23
% desarrollará PID en cuatro semanas. Algunos estudios han arrojado que entre
un 20 y un 27 % de pacientes que abortan sufren una infección por clamidia.
Aproximadamente un 5 % de pacientes que no han sido infectados por clamidia
desarollan PID dentro de las 4 semanas posteriores a un aborto realizado
durante el primer trimestre. Es por tanto razonable suponer que cuantos
practican abortos previenen y tratan tales infecciones antes del aborto.
(11) Endometritis
La endometritis representa un riesgo postaborto para todas las mujeres,
pero en especial para las adolescentes, las cuales tienen una probabilidad 2.5
veces mayor de contraer endometritis después de un aborto que las mujeres con
edades entre 20 y 29 años.
(12) Complicaciones inmediatas
Alrededor de un 10 % de mujeres que se someten a un aborto provocado
sufrirán complicaciones inmediatas, de las cuales aproximadamente un quinto (2
%) tienen la consideración de riesgo mortal. Las nueve grandes complicaciones
más comunes que pueden darse durante la práctica del aborto son: infección,
efusión excesiva de sangre, embolia, desgarro o perforación del útero,
complicaciones de la anestesia, convulsiones, hemorragia, lesión cervical y
“shock” endotóxico. Las complicaciones 'menores' más comunes incluyen:
infección, efusión de sangre, fiebre, quemaduras de segundo grado [second
degree burns], dolor abdominal crónico, vómitos, problemas gastrointestinales,
y sensibilización del Rh [ Rh sensitization].
(13) Riesgos añadidos para las
mujeres con múltiples abortos En general, la mayoría de los estudios arriba
citados reflejan factores de riesgo para mujeres que se han sometido a un solo
aborto. Estos mismos estudios muestran que las mujeres que tienen abortos múltiples
encaran un riesgo mucho mayor de sufrir tales complicaciones.
Este punto es especialmente digno de ser mencionado desde el punto y hora
en que alrededor de un 45 % de todos los abortos se practican en mujeres que ya
habían abortado antes.
• Riesgos añadidos para las adolescentes
Las adolescentes, que suponen aproximadamente un 30 por ciento de las
mujeres que abortan, se exponen a un riesgo mucho más alto de sufrir numerosas
complicaciones relacionadas con el aborto. Esto reza tanto para las
complicaciones inmediatas como para los perjuicios reproductivos a largo plazo.
(14) Peor estado de salud general En un estudio realizado sobre 1.428
mujeres, los investigadores descubrieron que los embarazos malogrados y en
particular los debidos a aborto provocado se asociaban de manera significativa
a una salud general más deficiente. Los abortos múltiples correspondían a una valoración
todavía peor de la salud presente. Mientras que la interrupción del embarazo
por causas naturales iba en detrimento de la salud, el aborto provocado resultó
estar más estrechamente relacionado con una salud deficiente. Tales hallazgos
confirman investigaciones anteriores que arrojaban que durante el año siguiente
a un aborto las mujeres visitaban a su médico de cabecera un 80 % más por toda
clase de razones y un 180 % más por razones psicosociales. Los autores también
se encontraron con que si hay un compañero presente y que no presta apoyo [not
supportive], el porcentaje de aborto natural se eleva a más del doble y el de
aborto provocado es cuatro veces mayor que si él está presente y apoyando. Si
el compañero está ausente, el porcentaje de aborto provocado es seis veces
mayor.
(15) Riesgo añadido por factores que hacen peligrar la salud
El aborto está en buena medida ligado a cambios de conducta tales como
promiscuidad, tabaquismo, abuso de las drogas y desórdenes alimenticios que en
conjunto contribuyen a incrementar los riesgos de padecer problemas de salud.
Por ejemplo, la promiscuidad y el aborto están ambos relacionados con un
aumento de las tasas de PID y embarazos ectópicos. Cuál de los dos contribuye
más es algo todavía incierto, pero deslindarlo puede ser irrelevante si la
promiscuidad es de por sí una reacción al trauma postaborto o a la pérdida de
autoestima.
NOTAS
1. Una excelente fuente de información para cualquier abogado interesado
en lo referente a la negligencia en la práctica del aborto es Thomas Strahan's
Major Articles and Books Concerning the Detrimental Effects of Abortion
(Rutherford Institute, PO Box 7482, Charlottesville, VA 229067482, (804)
978388.).
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and Gynecology, 65(5) May 1985.
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