viernes, 27 de agosto de 2010

¿Qué significa ser evangélico hoy? Por Samuel Escobar


EN EL CUADRO religioso del continente latinoamericano ha surgido en el último siglo y medio una nueva y pujante realidad: el protestantismo latinoamericano. El término genérico protestantismo comprende a una gran variedad de iglesias y movimientos que en algunos países como Chile han llegado a ser un 10 por ciento de la población o más, y que en otros países como el Brasil o Nicaragua, pese a su tamaño numérico relativamente pequeño (alrededor del 5 por ciento de la población), han tenido un impacto notable en la vida nacional.
Dentro del término genérico protestantismo encontramos cuerpos como las vigorosas iglesias pentecostales, que crecen sobre todo en las zonas populares de las grandes concentraciones urbanas. Por otra parte caben también iglesias como la anglicana o la luterana que en algunos países son comunidades pequeñas, restringidas a veces por el idioma inglés o alemán en que realizan sus cultos y por su falta de interés en la expansión numérica. 

viernes, 20 de agosto de 2010

La Misión en el Antiguo Testamento

La misión en el Antiguo Testamento

Mervin Breneman
¿ES POSIBLE encontrar en el Antiguo Testamento enseñanzas que nos ayuden a entender la misión de la Iglesia hoy día? Si hablamos de una continuidad entre el Antiguo Testamento y el Nuevo, ¿por qué no hay un énfasis misionero mayor en el Antiguo Testamento? ¿Será que la base bíblica de la misión se encuentra solamente en el Nuevo Testamento?
Para entender el plan y el propósito de Dios necesitamos toda la Biblia, pero la continuidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento no significa identidad completa. Como dice Blauw, la conciencia misionera centrífuga (la comisión de ir y hacer discípulos a todas las naciones) es nueva en el Nuevo Testamento, Viene después de cumplirse el verdadero sacrificio pascual, al fin de los tiempos.[1] Sin embargo, para entender cuál es la misión de Dios para la Iglesia hoy, cuál es el plan de Dios para el fin de los tiempos, hace falta ver lo que dice el Antiguo Testamento.
Para leer mas....

http://www.kairos.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=1366&Itemid=156

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jueves, 19 de agosto de 2010

LA BIBLIA Y LA SEXUALIDAD

Agradezco mucho la invitación de participar en este foro y felicito a las entidades que lo patrocinan.  Difícilmente habría un tema más urgente para la problemática de nuestra sociedad hoy.  Voy a organizar mis comentarios bajo dos temas: la teología del cuerpo físico y la teología de la sexualidad.
La teología bíblica del cuerpo físico
Desde su primera página, la Biblia insiste en el valor positivo de toda la creación material.  Según el primer relato de la creación (Génesis 1:1-2:4a), siete veces Dios declara “bueno” el mundo material que va creando (la luz 1:3; tierra y mar 1:10; vegetación 1:12; astros 1:18; peces y aves 1:21; animales 1:25; humanidad 1:31).  La última, después de la creación del ser humano, califica “todo lo que había hecho” Dios como “bueno en gran manera”.  Frente a mitologías contemporáneas que atribuían el origen del mundo a pleitos y caprichos de los dioses, o filosofías antiguas que despreciaban la materia y el cuerpo, la tradición hebrea afirmaba enfáticamente lo bueno de la realidad creada.
Esta afirmación de la materia y del cuerpo se refleja a través de las escrituras hebreas en la franqueza y la naturalidad con que tratan los temas biológicos y las funciones fisiológicas, tanto que nuestros modernos traductores a veces lo encubren con eufemismos menos chocantes a la sensibilidad occidental.  Se expresa, también, en una muy simpática anécdota del Talmud.  Parece que un día el Rabí Hilel estaba enseñando a sus discípulos y se le vino la necesidad urgente de ir al baño.  Cuando pidió permiso de ausentarse, sus discípulos, un poco picarescos, le preguntaron, “¿Y a dónde te diriges?”  Su respuesta los sorprendió: “Voy a cumplir un precepto divino”.  “¿Eso es un precepto divino?”, le preguntaron.  Y contestó: “Sí, el de cuidar el cuerpo”, porque Dios lo creó y lo declaró bueno.
Es importante recordar que el pensamiento hebreo no admitía ninguna dicotomía dentro de la persona humana.  El dualismo de cuerpo y alma, o la tricotomía de cuerpo, alma, y espíritu, no vinieron de la enseñanza bíblica sino de filosofías griegas.  Al traducir los términos hebreos de Ruach (viento, aliento) y Nefesh (vida) por pneuma y psujé, respectivamente, en las escrituras cristianas, el dualismo extra-bíblico invadió al cristianismo por la tendencia de entender los términos en su sentido griego en lugar de su original sentido  bíblico. Esa infiltración condujo a una exaltación del espíritu o del alma racional y un desprecio al cuerpo. En la antropología hebrea, cuerpo y espíritu son inseparables y merecen igual respeto.
Un cántico a la vida del cuerpo es el libro de Cantares, en contraste con los constantes esfuerzos de espiritualizar su mensaje.  Describe detalladamente el cuerpo femenino (4:1-5) y masculino (5:10-16) con gran realismo y erotismo.  El libro respira “el placer de saberse cuerpo digno de ser cantado”. Bien comenta Elsa Tamez que sería imposible imaginar Cantares “sin cuerpos, caricias y besos, pero tampoco se puede deleitar la lectura del texto pasando por alto la fertilidad de la tierra, la frescura de las frutas y la belleza de los animales”. En las escrituras, la teología de la creación es de una sola pieza.
El cuerpo tiene central importancia también en las escrituras cristianas.  El anuncio de Juan el Bautista y de Jesús de Nazaret era que el Reino de Dios se había acercado.  Los discípulos llegaron a percibir que Dios mismo estaba presente en este extraordinario Galileo, presente de manera única en una vida humana y en un cuerpo físico.  El autor del cuarto evangelio lo describió como una encarnación (“El Verbo era Dios…y el Verbo fue hecho carne”, Jn 1:1,14).  Mucho de la actividad del Mesías consistía en sanar los cuerpos, alimentarlos, y dignificarlos.  En su cuerpo de carne y hueso, según el evangelio cristiano, nos redimió por la entrega de ese cuerpo en la Cruz (cf. Romanos 8:3-4).  Y con su cuerpo resucitó, se presentó a sus discípulos, caminaba con ellos y comía con ellos. San Pablo describe el cuerpo de los fieles como “templo del Espíritu Santo” (1 Corintios 3:16-17; 6:19-20).  Y todo el Nuevo Testamento promete también la resurrección final del cuerpo como triunfo definitivo de la vida sobre la muerte.  Después el libro de Apocalipsis termina con la promesa de una nueva creación, de cielo y tierra (Apoc 21-22).  Todas esas enseñanzas pueden ser muy discutibles, pero dejan más allá de toda duda la importancia decisiva del cuerpo en las escrituras cristianas.
Especialmente significativo al respecto es el prólogo del cuarto evangelio (Juan 1:1-18).  El autor comienza con una terminología muy familiar y querida por los círculos filosóficos de la época en Asia Menor: la doctrina del Lógos. El Logos era la primera emanación de dios (theós), junto con sabiduría (sofía), virtud (areté) y otras.  Pero ni dios ni ninguno de ellos tenían la menor relación con la materia, mucho menos la habían creado.  La materia la creó una emanación muy inferior, mal nacida, llamada “el Demiurgo”.  Por eso, en esas filosofías (sobre todo neoplatonismo y después gnosticismo), el Logos servía precisamente para aislar a dios de todo lo material y físico.
Pero después de haber apropiado así el lenguaje del Logos, el autor refuta toda esa filosofía con dos contradicciones rotundas.  Primero, afirma que todo fue creado por el Logos (no por el despreciado Demiurgo); nada del mundo material fue creado sin él (Juan 1:3-4,10).  Segundo, y mayor escándalo, ese mismo Verbo no sólo creó todo lo material sino él mismo también se hizo carne, se hizo cuerpo físico y material (Juan 1:14).  Era la refutación más contundente del idealismo anti-materialista de esas filosofías.  Como mucho pensamiento bíblico, este enfoque tan realista podría llamarse una especie de “materialismo histórico”, pero jamás “idealismo anti-materialista”.  Aunque ese idealismo abstracto es en realidad lo más opuesto al enfoque bíblico, lamentablemente a través de los siglos ha dominado mucho de la teología cristiana.
La teología bíblica de la sexualidad
Los dos relatos de la creación al inicio del Génesis (1:1-2:4a; 2:4b-25) dan un lugar prominente a la sexualidad.  Cuando el relato sacerdotal describe la creación humana a la imagen y semejanza de Dios, agrega que “hombre y mujer los creó” (Génesis 1:27).  De eso entendemos que la condición sexuada, tanto de la mujer como del hombre, pertenece a la esencia de la imagen de Dios en el ser humano.  En seguida el Creador pronuncia su bendición sobre esa sexualidad y da un mandamiento sexual: “Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla” (1:28).  Es obvio en estos textos que la práctica sexual, única manera de procreación humana, pertenece al plan de Dios y su perfecta voluntad para la humanidad.
Es importante insistir en que según este relato, la sexualidad existe antes del pecado y totalmente aparte del pecado.  Es más bien la intención pura y original del Creador.  Además, según la Biblia, el sexo no tuvo nada que ver con el origen del pecado en la humanidad.  El relato de Génesis refuta dos de los “mitos” que creen muchas personas: que la sexualidad comenzó con la caída en pecado, y que el trabajo fue castigo por la desobediencia.  Al contrario, la bendición y mandamiento de Génesis 1:28 sitúa la procreación sexual dentro del mismo orden de la creación, y el contexto (1:26—30) implica que el trabajo también antecedía al pecado.  El segundo relato lo hace explícito: Adán, aun antes de desobedecer, está llamado a labrar la tierra y guardarla (2:15).
Ni el sexo ni el trabajo comenzaron con el pecado.  La sexualidad, en el estado de inocencia que describe el Génesis, era pura y perfecta; el sexo en sí, en todas sus dimensiones, es santo.  Lo que el pecado introdujo fue el desorden (3:13,16), el abuso del sexo, el usar la otra persona en vez de amarla.  En  forma parecida, la esencia del trabajo humano en el plan de Dios era creatividad y libertad, a la imagen del mismo Creador.  El pecado cambió el trabajo de creatividad a fatiga y carga pesada.
Mientras el primer relato de la creación relaciona la sexualidad con la procreación, el segundo lo enfoca en términos del amor, el compañerismo, y la solidaridad de la pareja.  En esta versión, muy diferente del primer capítulo, Yahvé crea primero a Adán de la tierra (hebreo Adamah) y le prepara un huerto (2:7-8).  Pero por primera vez en la Biblia se dice que algo no está bien: “No es bueno”, dijo Dios, “que el hombre esté solo” (2:18).  El ser humano es un ser social, creado para el compañerismo con otros seres humanos. Entonces, con un simbolismo curioso, frente a la soledad de Adán Dios crea los animales.  Dios los lleva a Adán, quien les da nombre (2:19).  “Sin embargo, no se encontró entre ellos la ayuda adecuada para el hombre” (2:20).  A continuación, Yahvé crea a la mujer del mismo ser del hombre.  Igual que antes, Dios la lleva a Adán y Adán le da nombre (mujer, ishá).  Ahora ha aparecido la compañera para hacer completa la vida humana sobre la tierra, y Adán la declara “hueso de mis huesos y carne de mi carne” (2:23).  En el perfecto designio de Dios, “los dos se funden en un solo ser” (2:24) y ninguno sentía vergüenza de su desnudez (2:25).  Llama la atención que todo este relato yahvista se concentra en la relación humana como realización y comunidad de la pareja, sin la menor referencia a la procreación de hijos e hijas.
Otro texto que destaca, mucho más eróticamente, la relación de pareja es Cantar de los Cantares.  Es un drama muy sensual, sin pudores ni tabúes, sobre el amor apasionado de la sulamita y su muy enamorado novio.  Los primeros renglones introducen el tono de intenso deseo físico que caracteriza todo el libro. Dice la sulamita a su amado:
Ah,, si me besaras con los besos de tu boca…
¡grato en verdad es tu amor, más que el vino!
Grata es también, de tus perfumes, la fragancia;
tú mismo eres bálsamo fragante.
¡Con razón te aman las doncellas!
¡Hazme del todo tuya!
Date prisa!
¡Llevame, oh rey, a tu alcoba!
Sucesivos pasajes describen con gran detalle la belleza del cuerpo femenino (4:1-5; 6:5-12; 7:1-9) y del masculino (5:10-16).  Hay invitaciones a encuentros amorosos en el jardín, en la alcoba, y en el campo.  Y lo sorprendente en todo este largo poema es que nunca relaciona el amor erótico con la familia ni con los hijos.  El amor sexual, con todos sus anhelos y deleites, se trata en Cantares como un valor en sí mismo, que no necesita ninguna otra justificación.
En ese aspecto, el Cantar de los cantares puede verse como un extendido comentario sobre la palabra “bueno” en el primer capítulo del Génesis.  Cuando Dios bendice la sexualidad humana, y ordena la práctica sexual de la pareja, está bendiciendo el mismo proceso de deseo y deleite que se experimenta también hoy.  El relato implica que todo el sistema fisiológico de la sexualidad fue creado bueno y santo por nuestro Dios, antes de que mediara el pecado.  Todo el sistema nervioso asociado con la experiencia sexual, las diversas zonas erógenas del cuerpo, las hormonas y las glándulas y todos los demás aspectos de esta maravillosa “máquina de placer” (por expresar así este aspecto de la fisiología sexual), no es un producto del pecado, ni una trampa maliciosa de Dios para probar nuestra resistencia, sino una parte esencial de la creación primigenia y de la imagen de Dios en los seres humanos.  Como tal, es “bueno en gran manera” (Génesis 1:27-31).
Algunas corrientes de ascetismo cristiano (p.ej. unos extremos del pietismo protestante) han enseñado que el sexo es necesario y bueno como medio de procreación, pero que cualquier placer sensual anexo al acto sería pecado.  Llama la atención que las escrituras hablan con mucha naturalidad del orgasmo femenino (“el deleite”, Génesis 18:12) y hasta emplea los mismos términos para el deleite del alma en Dios (Salmos 36:9; cf vocablos parecidos en Salmos 1:2; 16.11).  En ningún momento las escrituras separan el acto sexual (como bueno) del placer que conlleva (como malo).
En la larga historia de la teología cristiana, con lamentable frecuencia se ha denigrado el sexo y específicamente a la mujer como causa de pecado mediante el deseo erótico.  En ese contexto es muy interesante, y bastante sorprendente, un pasaje de la Suma Theologica, Parte Primera, cuestión 98, primera parte.  Aquí el “Doctor angelicus” plantea dos preguntas curiosas: Si en el estado de inocencia había procreación, y si dicha generación hubiera sido mediante el coito.  A la primera pregunta Aquino contesta que sí, porque el mandamiento de reproducción sexual fue dado a la pareja antes de pecar, y al contrario el pecado hubiera sido necesario para la bendición que Dios pronunció sobre la procreación humana. A la segunda pregunta, del coito, Santo Tomás explica que precisamente la dualidad sexual es en orden a dicho acto sexual.  Entonces sigue a preguntar si en el paraíso el coito se hubiera acompañado del placer sensual (el orgasmo).  Aquino reconce que la concupiscencia desordenada es consecuencia del pecado, pero en seguida afirma que “en el estado de inocencia el deleite sensual no hubiera sido menos sino tanto mayor en proporción a la mayor pureza de la naturaleza [humana] y la mayor sensibilidad del cuerpo”.
Las escrituras cristianas afirman también el valor positivo del sexo y exhortan a “tener todos en gran honor el matrimonio, y el lecho conyugal sea inmaculado” (Hebreos 13:2 BJ).  Aunque San Pablo, por situaciones pastorales y por sus perspectivas escatológicas, tiende más hacia cierto ascetismo, también afirma los valores del matrimonio y lo pone como figura de la relación de Cristo y la iglesia.  En el contexto de consejos pastorales, expresa la mutualidad corporal del sexo en términos de deberes y derechos: “El hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.  La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo.  Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa” (1 Corintios 7:3-4).
Conclusión
Encontramos en las sagradas escrituras una valiosa teología de la sexualidad, y quizá aun más, una espiritualidad (o una mística) de la sexualidad humana.  Es desde el incio una valoración muy positiva del sexo, dentro de perspectivas humanizadoras de esta dimensión tan importante de la existencia.  Podemos resumir esta visión de la sexualidad bajo los tres propósitos del sexo que hemos encontrado en nuestro recorrido por la Biblia:
1) El fin primordial de la sexualidad humana es la unión y comunión de dos seres en amor (Génesis 2; Cantares).  Según Génesis 2 hemos sido creados para comunidad, con la tierra y con el reino animal pero sobre todo con el sexo opuesto.  Génesis 1 distingue la creación de los animales y su reproducción de la creación y la sexualidad humana.  Aunque los procesos fisiológicos son casi idénticos (aparte de los estros de muchas hembras animales), el sentido existencial y teológico es cualitativamente distinto.  Y es precisamente la profunda dimensión afectiva de la sexualidad humana, plasmada en una entrega total e incondicional, la que marca el carácter interpersonal de nuestra sexualidad como seres humanos.
Sin el amor genuino, la relación sexual se vuelve egoísta y frustrante, sin realizar su verdadero propósito y sentido.  Muchos pasajes bíblicos insisten en esta realidad.  Muy dramático es el relato de Amnón, hijo de David, que se enamoró locamente de su hermana Tamar (2 Samuel 13).  Como ella no respondió a sus avances, Amnón la engañó con un truco y después la violó a la fuerza.  Una vez logrado su vil propósito, dice el texto, “el odio que sintió por ella después de violarla fue mayor que el amor que antes le había tenido” (13:15).  Sexo sin amor termina en desprecio y odio; sexo con amor sincero y compromiso mutuo, es la voluntad de Dios y trae bendición y vida.
2) Un segundo propósito del sexo, que debe reconocerse y respetarse, es el placer erótico.  En su sabiduría Dios ha asociado dos funciones fisiológicas humanas, el comer y la reproducción, con grandes estímulos sensuales.  El Creador no hubiera diseñado un sistema tan complejo de estímulos y respuetas, de anhelos y satisfacciones, si el placer que produce fuera contra su propia voluntad.  Dentro del debido compromise personal, este placer debe disfrutarse en su plenitud, con acción de gracias al Creador.
3) Un tercer propósito del sexo es, obviamente, la procreación.  Sin embargo, lejos de ser el definitivo “fin natural” que justificara los demás fines, es de hecho el menos importante.  Un matrimonio, debidamente casado y que produce cada año un niño, pero que no se aman ni disfrutan mutuamente del placer sexual, es un matrimonio que no está realizando la voluntad de Dios.  En cambio, una pareja por alguna razón impedida de tener hijos o que por razones justificadas planifica su procreación, pero que se aman sincera y profundamente, no sufre ningún desmedro debido sólo a la falta de los hijos.  Por otra parte, una pareja que se ama pero que se cierra al deleite mutuo que tanto ensalza el Cantar de Cantares, tengan o no hijos, no está realizando la visión bíblica del sexo.  Se les recomienda leer juntos el libro de Cantares, de noche en la cama, a la luz de una romántica candelita.
Dr.Juan Stam

martes, 17 de agosto de 2010

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Señor ¿para que sirvo?


Una vez le dije a Dios: Padre para qué quieres alguien como yo, torpe en la palabra, lento en la respuestas, tosco en expresarme, con pensamientos reprobados y me siento también mentiroso por que te digo que te amo y hago muchas cosas que no te gustan o digo Padre lo voy a cambiar pero al tiempo tropiezo.
No entiendo para que te sirvo.
Dios me contestó: Mira yo no te puedo decir para que te quiero porque hoy no entenderías pero si te voy a decir que yo te amo y te elegí porque :
¿Cómo se manifestaría mi obra en ti si fueras perfecto?
Yo no tendría nada de què gloriarme y la gloria es mía porque yo soy el único perfecto.
A ti te llamè para que un torpe de palabra cuando estè en mis manos sea maestro de la palabra.
Un lento sea extraordinario en las respuesta y grande en sabiduría.
Un inexpresable sea altamente expresivo y muy fácil de hacerse entender, para que tus pensamientos reprobados sean puros y seas expresión de toda buena obra y de esa manera dejaràs de sentirte mentiroso y serás verdadero.
Ese es mi gran AMOR hacia ti que nadie cree.
Yo conozco tu corazón y sè que tù puedes ser lo que siempre quisisteis y sè que en tu corazón está el sentir más maravilloso por que tù puedes AMAR a tus hermanos, tu tienes AMOR y con eso todo cambio es posible.
Dios tiene propósito para nuestra vida. Dios hace cosas nuevas de lo que es viejo e inservible. Eres hechura de Dios.
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. Efesios 2:10.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17.

viernes, 13 de agosto de 2010

abba 2010

¿Podría ser yo un pastor? Por David Ford

David Ford Profesor del Nuevo Testamento, Seminario Bíblico de Colombia y el Seminario Evagélico de Lima 
Un joven sentado en las bancas de la iglesia siente el anhelo de dar su vida al servicio de Cristo y estar en el púlpito como un pastor. ¿Es un deseo romántico o legítimo? ¿Es un producto del orgullo o del Espíritu Santo? ¿Quién podría ser un pastor en la iglesia?

Pablo en las cartas pastorales describe las cualidades para el pastorado (1 Tim. 2: 11-3:7). En medio del pasaje hay una declaración: “Se dice y es verdad”(Palabra fiel RVR60) (1 Tim. 3:1). Equivalente a decir: Confiable es la palabra. Es una manera de hacer recordar la veracidad de lo que se lee. Es como un autor citando el Antiguo Testamento, (Hech 2:17 cp. Joel 2:28), no dice: “Este profeta dijo”, sino, “Dios dice”.
1. ¿Qué es un pastor?

a. El pastor es un obispo
La palabra obispo es “episcopos” (1 Tim. 3:1) y viene de la misma raíz de la palabra telescopio, que se refiere a mirar a otros para cuidarlos. El obispo en el Nuevo Testamento no es un “pastor de pastores” como hoy en la iglesia Luterana o Católica, ya que este rol vino como 200 años después de Cristo. En la Biblia el obispo es equivalente a un anciano o presbítero (Hech. 20:17 cp. 20:28; Tit. 1:5,7). Dentro de estos cuidadores espirituales habían los que servían especialmente en la prédica y la enseñanza, que equivale a la función del pastor hoy (1 Tim. 5:7).

b. El pastor es un siervo
Cristo mismo es el buen pastor (Jn. 10:11) quien dijo que no ha venido para ser servido sino para servir y dar su vida por muchos (Mar. 10:45). El pastorado no es un oficio de poder ni de prestigio, pero sí de servicio para el bien de otros.

c. El pastor es elegido por Dios
Pablo describe a la iglesia como la iglesia de Dios (1 Tim. 3:5). Aunque puede tener nombre, Pentecostal, Bautista o Presbiteriana; en su esencia es establecida por Dios. Cada denominación tiene sus reglas para nombrar pastores, pero la realidad es que Dios utiliza estos sistemas para nombrar a su pastor. Como dijo Juan Newton, el autor del himno, Sublime Gracia: “Solamente él quien creó el mundo, puede hacer un ministro del evangelio”.

2. No es para las damas ser pastoras
El Nuevo Testamento reconoce el rol importante de las mujeres en la iglesia; ellas fueron las más fieles, hasta la cruz (Jn. 19:25 cp. Mat. 26:56), y también hasta la tumba (Jn. 20:1). Cristo y Pablo experimentaron mucho apoyo de las damas en su ministerio (Luc. 8:2,3; Rom. 16: 1, 3, 6, 12, 15) y la mujer samaritana era una evangelista efectiva (Jn. 4:39).
Pero Pablo argumenta en 1 Tim. 2: 11-15 que no es para las damas tomar autoridad sobre el varón en la labor pastoral. Su argumento no es asunto cultural, más bien es por razón de la creación y la caída (1Tim. 2:13-14). Ambos eventos influenciaron las naturalezas masculina y femenina, y sus roles dentro de la iglesia.

3. No es para el 99% de los varones ser pastores
Pablo hace una lista de requisitos para ser un obispo: 12 positivos, 5 negativos. Se puede dividir esta lista en cuatro categorías principales. El que desea de ser un pastor deben ser:
a. Moralmente recto (1 Tim. 3:2)
El pastor es alguien libre de acusación es su vida. Está con una sola mujer; es una persona digna, prudente, juiciosa, correcta y también, hospedador. No es un hombre perfecto porque solamente Cristo es así; pero como Pedro, cuando hay pecado en su vida, hay un arrepentimiento genuino (Luc. 22:62).
b. Capaz de enseñar (1 Tim. 3:2)
Esta habilidad docente está dentro del contexto de las falsas doctrinas y sus mensajeros (1 Tim. 1:3; 6:3). Es más que la facilidad de comunicar bien, es enseñar efectivamente acerca de la persona y el mensaje de Cristo. Hay hermanos que por naturaleza son muy buenos habladores pero el pastorado no es para ellos porque hablan por su propia cuenta y no presentan la revelación de Dios.
c. Maduro en la fe (1 Tim 3: 3-6)
El pastor debe haber rechazado el amor por el dinero y el licor, y no debe ser una persona violenta, tal vez en su palabra; más bien es alguien paciente y bueno. La prueba está en su propia casa y sus relaciones familiares. A veces los hijos de los pastores son rebeldes y causan mucha pena a sus padres. Pero el ministro genuino es una copia del padre del hijo pródigo en su amor (Luc. 15:20).
d. Con una buena reputación (1 Tim. 3:7)
Pablo dice que debe tener un buen testimonio de los de afuera. Por ejemplo: Un hermano es empleado y su jefe le termina el contrato de trabajo porque es muy malo; consigue otro trabajo pero de nuevo tiene problemas y sale; y la misma cosa pasa una tercera vez; entonces el hermano decide que el pastorado es para él. Pablo dice: No, porque no hay una buena reputación.

¿Entonces?
Pablo dice que el pastorado es un buen trabajo o función (1 Tim 3:1). El pastorado es para las personas que son cumplidas, juiciosas y buenos trabajadores que aman a Cristo y a la Palabra, y son llamados por Dios.
Cada lector cristiano es llamado por Dios para servirle en diferentes maneras. La Reforma, siguiendo las Escrituras, rechazó la idea de vocaciones religiosas y vocaciones seculares. Si él o ella es fiel, sea una cocinera, jardinero u obispo tendrán la misma recompensa: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré en un cargo mayor ¡Ven a compartir la felicidad de tu Señor!” (Mat. 25:21).

http://www.recursosteologicos.org/

LO HIZO JESÚS POR NOSOTROS

Muchas veces hemos escuchado decir que el Señor Jesús hizo algo por nosotros. Se entregó por nosotros, murió por nosotros, padeció por nosotros etc. Que Jesús de Nazaret haya hecho x o y cosa por nosotros es necesario analizarlo para comprender en toda su magnitud que significa que lo haya hecho por nosotros.
La palabra por es una preposición y puede dársele muchos usos:

Uso

Ejemplo

indicar dónde se viaja
indicar a través de
indicar ubicación
indicar un período
indicar cambio
INDICAR SUSTITUCIÓN
indicar causa
expresar medidas
indicar la parte del día
multiplicar
describir modo
indicar el agente
usar con quedar
indicar elección
indicar inclinación
indicar motivo
indicar medio con el que se hace algo

De todos los usos que se le pueden dar a la preposición por, resalté SUSTITUCIÓN, porque probablemente ese es el uso adecuado, cuando decimos que Jesús hizo esto o aquello por nosotros.

Voy a dar un ejemplo del cambiante uso de la preposición por, en un texto bíblico de la Reina-Valera, antes de adentrarnos en el estudio ¿Qué hizo Jesús por nosotros?

Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.

En el verso ocho del capítulo dos de Efesios, encontramos dos por, pero la preposición tiene un uso diferente en ambos casos.

Porque por gracia sois salvos... Este primer por indica causa, lo entendemos así gracias a la palabra anterior a la preposición por, esa palabra es...porque. La causa de la salvación es la gracia de Dios. Ningún hombre merece ser salvo, pero el don inmerecido de Dios, el regalo gratuito que jamás podremos ganar por nuestros propios medios ha generado la oportunidad que el pecador perdido pueda salvarse. La gracia de Dios es la causa para que hombres pecadores podamos alcanzar salvación eterna. La causa de la salvación del pecador está en Dios y no en el hombre.

...Por medio de la fe; y esto no de vosotros pues es don de Dios. La fe es el medio. El segundo por de efesios 2:8, indica medio, no causa. Lo que decimos es fácilmente comprobable, el mismo texto coloca después de la preposición por, la palabra medio. En el primer por se antepone un porque, esto le da más fuerza a lo que enseñamos...el primer por indica causa, es por eso que le antecede un porque; mientras que en el segundo por, le subsigue la palabra medio lo que atestigua que el segundo por no indica una causa sino un medio.

Por último, en este ejemplo podemos observar el por de Efesios 2:9 ...no por obras, para que nadie se gloríe. En el tercer por, encontrado en el verso 9, vemos claramente que este se contrapone a los dos por anteriores (Los del verso . Si los dos por anteriores significan, uno causa y el otro medio, entonces el tercer por que se menciona para decir, no por obras...nos enseña claramente que LAS OBRAS NO SON NI LA CAUSA, NI EL MEDIO DE LA SALVACIÓN DE LOS PECADORES. En este caso el tercer por debe interpretarse en ambas líneas. Al ponerlo frente al primer por (Causa) el tercero será también, causa (Las obras no son la causa de la salvación, la causa es la gracia), y al ponerlo frente al segundo por (Medio), el tercero será también, medio (Las obras no son el medio de la salvación, el medio es la fe).
El por, que quiero enseñarles, no es el por, indicador de causa o medio, motivo o modo, inclinación o agente; no, el por, que quiero enseñarles en esta ocasión es el por, de la sustitución. ¿Qué hizo Jesús por nosotros? ¿En que fue nuestro sustituto? Y si lo fue en algo, entonces nosotros no estamos obligados a hacerlo porque el ya lo hizo por nosotros. El se puso en nuestro lugar y cumplió lo que nosotros debíamos cumplir, pagó lo que debíamos pagar, y se presentó donde debíamos presentarnos .

La expresión, “lo hizo por nosotros”, debe entenderse más que a nuestro favor...en lugar nuestro, aunque al hacerlo por nosotros , esto es en nuestro lugar, obviamente nos benefició y terminó siendo una acción que nos favoreció.
¿Que hizo Jesús por nosotros? Empecemos a responder este interrogante de manera aleatoria, no pretendiendo darle un orden en particular a los hechos de Cristo por nosotros, pero si dejando claro en cada uno de ellos, que él lo hizo en sustitución nuestra o como se dice popularmente...lo hizo por nosotros. Tampoco nos ocuparemos de todos los hechos de Cristo por nosotros, al menos no concretamente, mas bien, trataremos tres de las acciones que el salvador efectuó poniéndose en nuestro lugar y con ellas nos daremos cuenta de manera panorámica, como la acción del redentor está completa en cuanto a nuestra salvación concierne, para que así tengamos de verdad en nuestras manos, completas buenas nuevas de salvación.

1. Romanos 15:8 Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, 15:9 y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre.
● Cristo Jesús se hizo siervo de la circuncisión.
● ¿Qué significa esto?
● Que vino a cumplir estrictamente la ley.
● Él mismo lo dijo: Mateo 5:17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
● ¿A cumplir que? La ley
●¿A quien fue dada la ley? Al pueblo judío, al pueblo conocido en la Biblia, como el de la circuncisión.
● ¿La cumplieron? No, aunque se comprometieron a hacerlo Éxodo 24:3 Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todas las leyes; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que Jehová ha dicho. Éxodo 24:7 Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.
● Ahora pasemos a los gentiles.
● ¿Los gentiles tenían la ley? No. Romanos 2:14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos
● ¿Entonces tampoco la cumplieron? No, no la cumplieron.
● Tanto judíos como gentiles fueron encerrados bajo pecado porque ninguno cumplió la ley.
● Lo que no pudimos cumplir los hombres vino cristo y lo cumplió por nosotros.
● Observemos nuevamente los textos citados al principio de este punto. Romanos 15:8 Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, 15:9 y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre.
● ¿Para qué se hizo Cristo Jesús siervo de la circuncisión? ● Ya dijimos que un sinónimo de esta expresión es que Cristo se hizo cumplidor de la ley.
● ¿Para que lo hizo?
● El mismo pasaje nos da la respuesta.
● Ponga atención a las negrillas dentro de Romanos 15:8-9.
Romanos 15:8 Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, 15:9 y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre.
● Tres cosas fueron el propósito de Cristo al hacerse siervo de la circuncisión (Cumplir la ley) a) Para mostrar la verdad de Dios b) Para confirmar las promesas hechas a los padres. c) Para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia.
● a) La ley no es la verdad, eso no indica que sea mentira, eso indica que es la sombra. Juan 1:17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Hebreos 10:1 Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.
● Para que pasara la sombra y llegara la verdad, tenía Jesús que cumplir primero toda la sombra (La ley)
● Jesús dijo que ni una jota ni una tilde de la ley pasaría hasta que TODO SE HUBIERE CUMPLIDO
Mateo 5:18 Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.
● ¿Hasta que no se hubiere cumplido qué?
● Lo que Jesús dijo en el verso anterior, que el no venía a abolir sino a cumplir, esto es la ley. Mateo 5:17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
● Entonces Jesús se hizo siervo de la circuncisión (Cumplidor de la ley) para que pudiera pasar la sombra de las cosas celestiales Y LLEGARA LA VERDAD DE DIOS.
● b) Las promesas hechas a los padres en el pacto antiguo, dependían del cumplimiento de la ley. (Deuteronomio 4:40; 5:29; 6:2; 11:13-28; 28:1-68 y muchos mas textos)
● A los padres (Los Hebreos) no se las había confirmado las promesas, porque ellos no habían cumplido la ley.
● Pero vino Jesús (Judío en la carne) CUMPLIÓ LA LEY y confirmó las promesas hechas a los padres.
● En otras palabras, los judíos (En la carne) ahora pueden acceder a las promesas de Dios que dependían en el antiguo testamento del cumplimiento, porque un Judío llamado Jesús de Nazaret ...CUMPLIO LA LEY.
● Los Judíos no cumplieron la ley (Gálatas 6:13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne), PERO JESÚS LA CUMPLIÓ POR ELLOS para que las promesas hechas a ellos fueran confirmadas.
● c) Pero Jesús no solo benefició a la circuncisión al hacerse siervo de la circuncisión. Romanos 15:9 y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre.
● Los gentiles también fuimos beneficiados con el cumplimiento de Cristo, ambos pueblos (Judíos y gentiles) tenemos entrada a Dios por los hechos de Cristo. Efesios 2:11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 2:12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 2:13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 2:14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, Romanos 3:29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 3:30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión. Efesios 2:17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; 2:18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.
● Concluyamos esta primera parte diciendo lo siguiente: El señor Jesús se hizo siervo de la circuncisión (Cumplió la ley judaica) con esto logró lo que el hombre (Judíos y gentiles) no había podido lograr, traer la verdad de Dios, confirmar la promesas al pueblo Israelita y acercar a los gentiles.
● Nada de lo anterior se había logrado porque ningún ser humano (Ni judíos ni gentiles) cumple a cabalidad la ley de Dios, por esa razón vino Cristo (Dios hecho hombre) Y CUMPLIÓ LA LEY POR NOSOTROS (Se hizo siervo de la circuncisión) ...lo que nosotros no pudimos cumplir el lo cumplió en sustitución nuestra..

2. 1 Pedro 3:18: Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, EL JUSTO POR LOS INJUSTOS, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;

● ¿Que hizo el justo por los injustos? Padeció
● ¿Qué padeció? La muerte
● ¿Quiénes debían padecer la muerte? Los injustos
● ¿Quienes eran los injustos? Todos, porque no hay justo ni aun uno (Salmos 53:3; Romanos 3:10)
● ¿Quién la padeció por ellos? El justo
● Jesús fue el sustituto nuestro en el padecimiento de la muerte.
● Él sufrió nuestros dolores y el castigo de nuestra paz fue sobre él (Isaías 53:3-6)
3. Hebreos 9:24: Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora POR NOSOTROS ante Dios;
● ¿Donde entró Cristo? En el cielo mismo.
● No entró en un santuario hecho de mano.
● ¿Para que entró en el cielo mismo? Para presentarse ante Dios
● ¿Por quien se presentó ante Dios? Por nosotros.


Conclusión: Después de Jesús cumplir la ley por nosotros y padecer el castigo por nosotros, resucitó y se presentó delante de Dios por nosotros.
Ese es el evangelio completo Ya no estoy obligado a cumplir la ley para ser salvo, Cristo la cumplió por mi. Ahora no busco cumplir la ley como obligado requisito imprescindible para mi salvación, ahora busco cumplir la ley porque el hombre interior se deleita en ella , pues la llevo escrita en la mente y en el corazón...Busco cumplir la ley de Dios, no por obligación , SINO POR DELEITE.
Ya no temo el castigo de Dios, porque si bien lo merezco, ya Jesús lo sufrió por mi. Él, por amor, se colocó en la cruz para expiar mi culpa, aplacando la ira de Dios por mi pecado, al ser en el madero el objeto de la ira de Dios, la ira de Dios posó sobre un justo que pagaba por los injustos.
Por ultimo, no temo ser rechazado por Dios al presentarme delante de Él, porque Cristo ya se presentó por mi, Él se presentó en sustitución nuestra. Cuando en la eternidad requirieron nuestra presencia, Cristo se presentó por nosotros, o dicho de otra manera ...NOSOTROS NOS PRESENTAMOS EN ÉL, y nunca olvidemos que en el Amado fuimos aceptos (Efesios 1:6), por lo tanto no somos rechazados. Si a ti y a mi nos tocara presentarnos en nuestras obras delante de Dios no pasaríamos la prueba, por muy bien que nos hayamos portado Dios nos rechazaría, porque su parámetro de medida es perfección total para aceptar a alguien...pero tranquilos los creyentes...
CRISTO SE PRESENTÓ POR NOSOTROS ANTE DIOS, POR LO TANTO PASAMOS LA PRUEBA, NO POR NUESTRA SANTIDAD SINO POR LA DE ÉL, NO POR NUESTRA OBEDIENCIA SINO POR LA DE ÉL. ¡GLORIA A DIOS POR SU DON INEFABLE, CRISTO LO HIZO TODO POR NOSOTROS!

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jueves, 12 de agosto de 2010

domingo, 8 de agosto de 2010

Seminario Teológico Evangélico Presbiteriano

www.stepperu.edu.pe           STEP-Perú ( SEMINARIO TEOLÓGICO EVANGÉLICO PRESBITERIANO DEL PERÚ ) es la institución de estudios teológicos de la Iglesia Presbiteriana de Jesucristo en el Perú (ipXp) y de todos los evangélicos del Perú con el objetivo de educar y formar a candidatos al ministerio pastoral, a pastores y a otros líderes de la iglesia, para ejercer idóneamente el multifáctico ministerio cristiano con base de Teología Reformada.

           En el año 2008, Step- Perú solicitó aprobación de la carrera Profesional de teología al ministerio de Educación (Dirección General de educación Superior y Técnico profesional), y está en trámite con pre-aprobación del proyecto.

NIVEL DE ESTUDIOS
Tenemos dos carreras profesionales de teología con mención
1. TEOLOGÍA BÍBLICA
Estudios de Teología en el área bíblica - Pastoral con Título a nombre de la Nación
Duración: 8 semestres en cuatro años de estudios
Objetivos:

•Formación de profesionales que cubran la necesidad pastoral de la sociedad peruana.
•Para atender las demandas de necesidad espirituales del hombre actual.
•Aplicar los conocimientos teológicos y bíblicos a la sociedad en búsqueda espiritual.

2. FORMACIÓN SOCIO-RELIGIOSA

Estudios de teología en el área socio- religiosa con Título a nombre de la Nación.
Duración: 8 Semestres en cuatro años de estudios

Objetivos:

  • Atender la demanda religiosa de la sociedad peruana que esta en búsqueda de respuestas.
  • La carrera comprende el estudio y análisis de las Sagradas Escrituras Cristianas, la reflexión teológica tomando en cuenta el contexto social, interpretar nuestra realidad y dar aportes a la problemática del hombre
3. COMPLEMENTACIÓN DE ESTUDIO PASTORALES

Dirigido a pastores que deseen formalizar sus estudios teológicos y actualizar su formación ministerial para un ministerio pastoral eficaz y de mayor alcance.

STEP-PERÚ

La Iglesia Presbiteriana de Estados Unidos permitirá Pastores homosexuales

Líderes de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos votaron el jueves a favor de permitir a homosexuales no célibes vinculados en relaciones comprometidas presten servicios como pastores.
La aprobación es el primero de dos cambios de política que podrían hacer de su Iglesia una de las denominaciones cristianas en Estados Unidos más cordiales con la comunidad gay.
Pero el voto no es sello final de conformidad para la Iglesia Presbiteriana (de Estados Unidos) o sus más de dos millones de miembros.
Delegados votaron durante la asamblea general de la Iglesia en Minneápolis, con 53% de ellos aprobando una política más liberal sobre clérigos homosexuales. Se esperaba una votación por separado más tarde sobre si cambiar la definición de matrimonio de la Iglesia de entre "un hombre y una mujer" a entre "dos personas".
Bajo la actual política de la Iglesia, los presbiterianos sólo pueden convertirse en clérigos, diáconos o presbíteros si están casados o viven en celibato. La nueva política acuñaría referencias a la sexualidad en favor de candidatos comprometidos a una "sumisión jubilosa a la adoración de Cristo".
Pero tales cambios deben ser aprobados por una mayoría de los 173 presbiterios estadounidenses de la Iglesia. La asamblea votó hace dos años a favor de liberalizar la política de clérigos homosexuales, pero la iniciativa murió el año pasado debido a que 94 de los presbiterios votaron en su contra.
No obstante, los cambios propuestos "tienen el potencial de ser históricos", dijo Cindy Bolbach, del Presbiterio de la Capital Nacional en Washington y moderadora electa de la asamblea.
La Iglesia Presbiteriana (de Estados Unidos) está clasificada como la décima Iglesia más grande en el país con 2,8 millones de miembros, según el Libro del Año 2010 de Iglesias Estadounidenses y Canadienses, del Concilio Nacional de Iglesias. Los materiales informativos de la Iglesia pregonan tener 2,1 millones de miembros.A inicios de la semana, ambas propuestas fueron aprobadas por comités de la asamblea
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