miércoles, 6 de agosto de 2014

Homosexualidad y Cristiandad - Perspectiva Sicológica

                  I.                      PERSPECTIVA PSICOLÓGICA




Muchas veces nos hemos hecho esta pregunta
¿Qué causa la homosexualidad?
La conducta de los individuos, incluida la sexual es una consecuencia de todo un conjunto de sistemas que actúan entre sí y que se modifican en el transcurso del tiempo y este conjunto de sistemas abarca tanto los aspectos biológicos del individuo relacionados con los factores constitucionales, influencias ambientales, contingencias diversas (incluidas las traumáticas), factores sociales.
Muchas de las mujeres que adoptan roles más firmes, agresivos y masculinos, nos dicen que ellas carecen de una imagen estable de lo que el rol del padre fuera en sus vidas  ya que éste se limitó a la de ser un simple proveedor distante de seguridad y estabilidad económica, sin mantener una amistad estrecha con ellas y poco más.
De las madres poco recuerdan además de ser ‘buenas’ y pasivas[1].
El Dr. Kart Bowman de la Clínica Langly Porter en San Francisco (U.S.A) afirmó que la identidad sexual de un niño queda establecida cuando tiene dos años y medio de edad, aunque otros dicen cinco años, por ello es usual que los homosexuales afirmen:

“Yo nací así. Lo llevo en los genes”

 Esta afirmación no es solamente errada sino que tendrá el efecto de encerrarlo innecesariamente en llevar toda una vida de homosexualidad. Nadie nace homosexual, ni es algo que no tiene control, a no ser que crea que no tiene control sobre su preferencia sexual.[2]
Para Cristina Bösenberg[3], dentro de la psicología hay diversas escuelas psicológicas que tratan de explicar la homosexualidad desde distintos puntos de vista.
De acuerdo a esta autora, Freud[4] introduce ciertos elementos teóricos que permiten abrir algunas preguntas sobre cuestiones fundamentales de la sexualidad humana:
· Separa la sexualidad humana del fin de la procreación. El ser humano ejercita su sexualidad de innumerables maneras y con diversos fines.
· No hay una correlación «natural» entre sexualidad y objeto. En Tres ensayos para una teoría sexual dice: “Para el psicoanálisis la falta de toda relación de dependencia entre el sexo del individuo y su relación de objeto y la posibilidad de orientar indiferentemente esta última hacia objetos femeninos o masculinos —hechos comprobables tanto en la infancia individual como en la de los pueblos, parecen constituir la actitud primaria y original, a partir de la cual se desarrolla luego el tipo sexual”. Desde este planteo conceptual, la “naturalidad” de la sexualidad se pierde.
A partir de investigaciones con pacientes reales, Freud lanzó una teoría según la cual existe un importante contenido sexual en las emociones olvidadas que suele permanecer en el sub consciente, pero que pude manifestarse durante el sueño o de forma negativa a través de diversos fenómenos patológicos y neurológicos. Freud consideró que existía una bisexualidad psíquica normal apoyada por una predisposición biológica presente en todos los individuos y que todas las personas pasaban una fase homoerótica durante la infancia. Por ello Freud afirmaba que las tendencias homosexuales son universales[5]
Considerando que el ser humano posee tanto hormonas masculinas  como hormonas femeninas, un mito que se ha creído siempre es que el aumento de una de ellas inclinaría su sexualidad, pero este mito es falso.
Los científicos han realizados pruebas en numerosos homosexuales tanto masculinos como femeninas y han encontrado que tienen el mismo nivel hormonal que los heterosexuales, hasta la fecha no hay evidencia concluyente que  afirme que la homosexualidad se herede.
En la corteza cerebral del ser humano está registrada la constitución psicológica de una persona, que es responsable de su comportamiento, en especial de su expresión sexual.
La constitución psicológica de una persona depende  de la inclinación o dirección de vida que le motiva su corteza cerebral basándose en el resultado neto de todas las experiencias y las enseñanzas de la vida.

1.- LOS TEMPERAMENTOS
Nadie nace homosexual, pero, si, existen un número suficiente de los componentes equivocados, lo cual llevará gradualmente a una predisposición favorable. Para que se produzca una tendencia homosexual, no son necesarios todos los componentes equivocados. Tal vez el grado de homosexualidad observado por los psicólogos depende de cuantos de los siguientes factores se encuentren en los antecedentes de una persona:
Los que aceptan la teoría de los cuatro temperamentos enseñan que el temperamento es hereditario. Los cuatro temperamentos son:
      (1) Sanguíneo, el súper extrovertido, vivo, activo, alegre
      (2) Colérico, líder extrovertido, promotor, aventurero, decidido y agresivo.
      (3) Melancólico, el perfeccionista introvertido, sensible, artístico, dotado.
      (4) Flemático, el súper introvertido que se lleva bien con todos y vive diplomáticamente sin ofender a otros.

La Haye,[6] afirma que ningún individuo se ajusta a una de estas categorías, porque todos somos una mezcla de cuando menos dos de ellos, uno de los cuales domina y el otro es secundario, existiendo por lo menos doce combinaciones posibles.
Hay 05 combinaciones de temperamento que son más vulnerables a una predisposición a la homosexualidad que las otras: Mel-Flem; Mel-San; Mel-Col; San-Mel y Col-Mel.

2.- RELACIONES INADECUADAS CON LOS PADRES
El sistema triangular la unidad hijo (homosexual)/madre/padre se analiza como un sistema, que engloba el proceso básico de interacción en las relaciones interpersonales que establecen el fundamento para el desarrollo de la personalidad. Por ello opinamos que la personalidad se forja dentro de este sistema triangular del núcleo familia, por consecuencia es ahí donde las malas adaptaciones de la personalidad tienen primariamente sus raíces. Siendo las madres las que más pasan el tiempo con sus hijos, ellas y no el padre al menos durante los primeros 3 años de vida, el padre debe pasar a segundo plano.
En realidad las madres tienen más que ver con la creación de una predisposición a  la homosexualidad que los padres. Dos clases de madres, en especial, perjudican:
Madres que ahogan (sobre protectoras, dedica demasiado tiempo al hijo al punto de desatender al esposo alejándolo de ella y del niño,  cuando el niño es el número 1 y no el número 2, puede hacer que se interese por cuestiones femeninas y desarrollar modales afeminados.
Madres dominantes, que con la ayuda de padres que renuncian a su papel de cabeza de hogar. Los padres, estamos en segundo lugar por así decirlo, pero debemos de tener mucho cuidado con las palabras que utilizamos y como tratamos a nuestros hijos. Un niño debe relacionarse con la masculinidad de su padre, cuando este no está, alguien debe suplir esta imagen, un familiar o el Pastor en muchos casos.
Estamos de acuerdo con la apreciación del Dr. Irvin Bieber que dio al diario  Miami Herald:
Los homosexuales no nacen  así, se hacen así, principalmente por la influencia de ambos padres[7]

3.-CRIANZA INFANTIL PERMISIVA
 Demostrado está que una educación basada en disciplina y amor hará buenos individuos, por ello una disciplina paternal hará posible que los jóvenes crezcan y lleguen a ser adultos responsables y auto disciplinados.
En los casos de los niños es de sumo cuidado lo que ellos observan por televisión. El moderno cómic erótico aborda la homosexualidad desde posturas muy diversas. Petra Waldron y Jennifer Finch proponen una perspectiva pícara y festiva en The adventures of a lesbian college school girl, un publicación distribuida con éxito en el mercado estadounidense.
Por su parte, el alemán Ralf König establece con libertad imaginativa una divertida parodia de los géneros, vitalista y partícipe de un humor que agudiza las contradicciones de la sociedad urbana. Entre sus cómics más celebrados figuran El hombre deseado (Der bewegte Mann, 1987), llevado al cine por Sönke Wortmann en 1994; El condón asesino (Kondom des grauens, 1988), cuya adaptación fílmica rodó Martin Walz en 1996; y Huevos de toro (Bullenklöten, 1993)[8].

4.-INSEGURIDAD RESPECTO A LA IDENTIDAD SEXUAL.
Esto sucede por culpa de los padres, cuando sus hijos no nacieron lo que ellos esperaban y quieren que ellos se comporten como lo que ellos esperaban y a veces les ponen nombre de niños a las niñas o viceversa, pero con una variación, haciendo que los niños o niñas rechacen su propio sexo y busquen imitar el sexo opuesto. Es importante por ello que el niño acepte su masculinidad y la niña se feminidad. En este aspecto los colegios e iglesia deben de educar a los niños y niñas con cuestiones prácticas en cuanto temas sexuales[9]

5.-TRAUMA SEXUAL DURANTE LA NIÑEZ
Reflejados en complejos psicológicos, debido a veces por una violación o su intento de ello haciendo que ellos y ellas odien el sexo en el futuro. Como también al descubrir su sexualidad busca la experimentación y estos al ser presionados por los amigos los inducen a prácticas homosexuales. Otro aspecto importante es el cuidado que deben tener los padres al tener sus contactos sexuales, ellos puede traumar a sus hijos o hijas. Ya que estos hechos pueden despertar un interés prematuro en el sexo, y algunos estudios han confirmado que muchos homosexuales se iniciaron en la masturbación o en alguna experiencia homosexual a la edad de cinco años[10]. La estimulación sexual, que claramente procede de una variedad de fuentes, especialmente, en el caso de los niños, puede provocarles una temprana inclinación por el sexo.
Con toda probabilidad el muchacho que se masturba temprano en la vida y se dedica a fantasías relacionadas consigo mismo y con otros varones antes de tener interés en el sexo opuesto, lo hace porque ya ha desarrollado una predisposición hacia la homosexualidad.
Parece que esta práctica le sirve de catalítico[11] que le desvía hacia la actitud mental de la homosexualidad.

6.-COMPAÑEROS DE LA NIÑEZ Y PRESIÓN DE LOS AMIGOS
La influencia sobre un niño es doble: la presión de los amigos y el mal ejemplo.
 Muchos homosexuales al ser preguntados, afirman haber sido ridiculizados de niños y ellos mismos psicológicamente hablando, se castraron, aunque hormonalmente todo estaba normal, en su mente ellos debían ser mujeres u hombres según sea el caso, porque la sociedad se lo dijo así siempre.
En la primera adolescencia, hay que tener cuidado con los amigos de nuestros hijos, puede haber entre ellos uno que no ha sido criado con valores cristianos y este puede inducir al resto a la prácticas sexuales que pueden desencadenar en prácticas homosexuales.
Por lo tanto hay que tener presente que una predisposición hacia la homosexualidad no es sinónimo de  la homosexualidad. Hay muchos heterosexuales muy normales que han experimentado estos factores en su pasado y no son homosexuales.
           


[1] Larocca Marimacho’: Un estudio de la masculinidad femenina y de la feminidad masculina
[2] White Op. Cit p 49
[3] Cristina Graciela Bösenberg es licenciada en psicología, además de ser licenciada en teología. Trabajos realizados sobre la temática: «Homosexualidad y cultura Latinoamericana» presentado para el CMI. Traducción de Homosexualidad una cuestión pendiente. Lineamientos Pastorales, publicado por el CEC y la Pastoral del SIDA del MEDH.
[4] Médico, psicólogo y psiquiatra austriaco 186-1939
[5] SPELVS T.I p. 50
[6] La Haye LLQE,LQH Y CS
[7] White Op. Cit Pp 60
[8] Microsoft ® Encarta ® 2006. © 1993-2005 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
[9]  SPELVS  p. 21 T. II
[10] Whit Op. Cit Pp 63
[11] Catálisis.-Transformación química motivada por sustancias que no se alteran en el curso de la reacción.

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