miércoles, 8 de agosto de 2012

EL SIGNIFICADO DE ORDENACION


EL SIGNIFICADO DE ORDENACION

La ordenación al ministerio evangélico es el reconocimiento y certificación público y oficial de la
Iglesia de:
1. Un llamamiento especial de Dios a un individuo para llevar a cabo un ministerio particular
hacia la iglesia y el mundo.
2. El desarrollo de carácter y cualidades espirituales para fomentar tal ministerio.
3. Un conocimiento amplio y profundo de la Palabra de Dios.
4. La evidencia indudable del ejercicio de verdaderos dones espirituales impartidos por Dios que le capacita para la obra del ministerio.
Antecedentes bíblicos de la dedicación de personas para el liderazgo se encuentran en los ejemplos de
Josué (Números 27:16-23) y Timoteo (I Tim. 4:14), y este principio de la ordenación al ministerio del evangelio ha sido una práctica de la Iglesia a través de los siglos de ministerio.
El hombre que ha sido llamado por Dios debe anhelar este reconocimiento, preparándose con diligencia en mente y en espíritu.

La Ordenación es la observancia solemne por la que los representantes de la iglesia corporal afirman, separan y encargan a aquellos que Dios ya ha llamado y equipado para el ministerio, a través de la imposición de las manos y la oración por ellos."
"Aquellas personas elegibles para ordenación incluirán sólo aquellos hombres que estén siguiendo un compromiso de por vida como pastores, misioneros, y maestros de clases bíblicas y teológicas en universidades y seminarios."
"Las Iglesias locales seleccionan ancianos, diáconos, diaconisas, y otros líderes sin la
observancia de ordenación."
La palabra "ordenación" viene de la palabra del Latín que quiere decir "poner en orden," "arreglar," y "escoger para un puesto." La palabra traducida "ordenar" en la Versión Autorizada viene de hasta treinta y cinco diferentes palabras en Hebreo y Griego. Mucha confusión ha venido por las diferentes facetas del significado. Sin embargo, Dios es un Dios de orden y pone mucho énfasis en la Biblia a símbolos. Por lo que, parecería apropiado que hubiera una ceremonia solemne, simbólica que tenga que ver con el apartar a alguien para el ministerio del Evangelio.
Los problemas que ha habido a través de los siglos tienen que ver con el quién debe ser ordenado. Y hoy por quien debe ser ordenado
¿Cómo podemos prevenir una división entre el clérigo y el laico, por ejemplo? Qué acerca del "Sacerdocio de todos los creyentes." ¿No es cada creyente llamado a ministrar? ¿Hay mucha diferencia entre dar licencias y ordenar?
Los siete fueron escogidos (Hechos 6) por los hermanos como hombres ya "llenos del Espíritu Santo y sabiduría" y fueron luego "escogidos" por los doce que oraron y impusieron sus manos sobre ellos. El llamado de Barnabás y Saúl vino directamente de Dios (Hechos 13), aun así los líderes de la iglesia en Antioquía fueron mandados por el Espíritu Santo a "separar" a éstos dos hombres públicamente para su trabajo, quienes lo hicieron ayunando, orando e imponiéndoles las manos. Pablo y Barnabás "ordenaron" ("escogieron") ancianos (presbíteros) en cada ciudad orando y ayunando (Hechos 14). Pablo enseñó a Tito a hacer lo mismo en Creta (Tito 1:5). Timoteo fue apartado para el ministerio del Evangelio "con la imposición de las manos del presbiterio" (I Tim. 4:14). Sin duda la frase, "No impongas con ligereza las manos a ninguno" (I Tim. 5:22) se refiere al mismo acto de ordenación. De éstos pasajes podemos concluir que aquellos sirviendo en una función alta de la Iglesia deben ser reconocidos públicamente de alguna manera como públicamente imponiéndoles las manos y orando por ellos. Sin embargo, ningún gran énfasis era dado a este ritual particular.
El acto o ceremonia de la imposición de manos aparece en el Antiguo Testamento en varias situaciones. Era una acto para bendecir (Gen. 48:14). En el ritual del sacrificio, el pecador ponía su mano en la cabeza del sacrificio (Lev. 1:4, etc.). La tribu de Leví fue apartada a través de un acto solemne de imposición de manos (Num. 8:10). Moisés escogió a Josué para ser su sucesor a través de un acto similar (Num. 27:18-23). La idea primaria parece ser la de transferencia, conducción, identificación y devoción a Dios.
En el Nuevo Testamento, Jesús impuso sus manos a niños pequeños (Matt. 19:13-15). Los apóstoles impusieron sus manos en aquellos que ellos bautizaban para que recibieran al Espíritu Santo (Hechos 8:17- 19; 19:6) y para sanar (Hechos 12:7). Las referencias antes mencionadas muestran el mismo acto para apartar a personas para una función o trabajo particular en la Iglesia. Era acompañado de oración, y la bendición buscada era impartida por Dios mismo. Ninguna idea es dada de que esta acción simbólica tenga algún valor sacramental.
Por ello, el ordenar hombres para el ministerio del Evangelio ha sido practicado desde la mitad de los años 1880. En la página 235 de La Palabra, El Trabajo, y el Mundo (The Word, Work and World), publicado en Octubre de 1886, bajo el título "El Servicio de Ordenación," el siguiente artículo aparece:
"La tarde del Jueves de la Convención, un servicio de ordenación muy interesante e impresionante se llevó a efecto para la ordenación del Rev. Walter A. A. Gardner y el Rev. F. A. Osman al ministerioCristiano. Un comité de ministros representando a iglesias Presbiterianas, Bautistas, Metodistas, y Congregacionales; y los pastores del Tabernáculo Examinaron a los candidatos con mucho cuidado y acordaron al final el recomendarles como personas adecuadas para el ministerio Cristiano. El hermano Gardner fue recomendado también por la congregación del Tabernáculo del Evangelio, de donde el es miembro, y el hermano Osman por el Tabernáculo Alemán, Ninth Ave., con el que está trabajando como pastor. El Rev. A. B. Simpson presidió e hizo la oración de ordenación."
Hay otras numerosas narraciones de servicios de ordenación hechas aún antes de este siglo. En la página 178 de la publicación La Alianza Cristiana (The Christian Alliance) de 1881, podemos leer lo siguiente:
"Hemos sido informados que algunos grupos han criticado la junta llevada a cabo al final de la Convención de Orchard por el propósito de apartar a un número de obreros al imponérseles las manos como una preparación Divina especial para su trabajo, y de que se ha dicho que aquellas personas que lo hicieron clamaban impartir poder espiritual a los hermanos por la imposición de sus manos. Esto es un gran error. El servicio al que se refieren estos grupos asistieron algunos cientos de obreros Cristianos, y en él participaron un gran número de los más cuidadosos ministros Evangélicos, y no hubo nada que fuera ofensivo hasta para la mente espiritual más conservadora. Ninguno de los líderes en la reunión clamaron tener cualquier poder en ellos y que pudieran impartir éste a otros, sino que simplemente estaban unidos en apartar a sus hermanos para la obra a la que éstos mismos hermanos previamente ya se habían dedicado, con la confianza de que el Espíritu Santo les bautizó con Su presencia permanente y su poder, sabiendo que cada uno que le busca con una actitud correcta. No había más poder en las manos de los obreros que en las manos del pastor que ministra la ordenanza de la Cena del Señor y el Bautismo, o el Anciano que unge al enfermo en el nombre del Señor para su sanidad. En el ungimiento para la sanidad, no hay quien clame que está impartiendo de su poder, pero es simplemente un acto de obediencia y Dios lo acompaña con Su poder, si las condiciones espirituales han sido debidamente llenadas." 

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