viernes, 15 de junio de 2012

EL COMPROMISO DEL CRISTIANO, EN EL MUNDO



 

EL MUNDO Y EL CREYENTE


 
    Vamos a analizar la terminología bíblica para expresar la realidad que llamamos mundo. Dos son los vocablos con que el griego del N.T. expresa nuestra palabra mundo:

 
A) "aión" = siglo o evo (a través del latín aevum), expresando una época determinada de la Historia (así hablamos del Medievo o Medio Evo, para referirnos a la Edad Media), pero que tiene también el significado de mundo, en cuanto que expresa el espíritu del tiempo presente. En este sentido dice Pablo que el dios de este siglo (podía haber dicho: "del mundo actual") cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del Evangelio... (2.a Cor. 4:4). Si sustituimos "dios de este siglo" por "príncipe de este mundo" (comp. con 1.a Cor. 2:8 "príncipes de este siglo"), que es como Jesús llama al demonio (Jn. 12:31; 14:30; 16:11), nos percataremos de la sinonimia.
B) "cosmos" = mundo. Este vocablo griego comporta la idea de "orden", en oposición al "caos" o desorden; supone, por tanto, una organización. Tiene en el N.T. cuatro sentidos:
     (a) el Universo entero (Jn. 1:10b, comp. con 1:3).
     (b) el planeta que habitamos (Jn. 1:9-10a).
     (c) la humanidad entera que puebla nuestro planeta (Jn. 3:16).
     (d) los mundanos, o sea, el sistema de criterios y actitudes opuestos a Dios, a Cristo y al Evangelio: el bloque de los que rechazan la luz (Jn. 1:10c) y yacen en el Maligno, como dice el original de 1.a Jn. 5:19.
     Este último sentido es el que predomina (casi un 80%) en el Nuevo Testamento. Juan 17 es un capítulo en que se barajan muy distintamente, como en el cap. 1, pero con más frecuencia, los cuatro sentidos: (a) en el vers. 5 y en el 24 (en total, dos veces); (b) en los vers. 11 —dos veces—, 12-13, y 15 (cinco veces); (c) en los vers. 18 —dos veces—, 21 y 23 (cuatro veces); (d) en los vers. 6-9, 14 —tres veces—, 16 —dos veces—, y 25 (ocho veces). 19 veces, en total, sólo en este capítulo.
Y es precisamente en este capítulo, en el que Cristo nombra ocho veces en sentido peyorativo a este mundo que no ha querido conocerle, y de cuya contaminación pide al Padre que los preserve, donde el mismo Jesús habla de enviar los suyos al mundo. ¿Por qué? Porque los discípulos de Cristo, los creyentes, la Iglesia, tienen la misión de ser "sai de la tierra" y "luz del mundo" (Mt. 5:13-14), pues a todo el mundo hay que llevar el mensaje de salvación (Mt. 28:19 "a todas las gentes"; Me. 16:15 "a toda creatura"; Le. 24:47 "en todas las naciones"; Jn. 20:21 "Como me envió el Padre, así también yo os envío" —a perpetuar su obra—; Hech. 1:8 "y me seréis testigos ...hasta lo último de la tierra".

 

 «Luz del mundo» y «sal de la tierra». ¿Y «levadura»?

       Para entender bien el papel del cristiano en el mundo, bueno será examinar de cerca el sentido que Jesús dio a las tres metáforas de "sal", "luz" (Mt. 5:13-14) y "levadura" o fermento (Mt. 13:33; Le. 13:21).
La sal tiene dos características principales: (a) es diferente del medio en que se coloca y ahí radica su poder; así el creyente tiene que ser diferente ("cosa extraña" 1.a Ped. 4:4) del medio en que se mueve, como la sal en el plato de carne; (b) su objetivo es preservar de la corrupción, como un antiséptico; por lo cual, ha de retener su virtud germicida; de lo contrario, no sirve para nada; tanto es así que los generales romanos solían sembrar de sal las tierras enemigas para hacerlas improductivas. Esto se aplica igualmente al creyente, quien pierde su razón de ser como testigo de Cristo, se hace inútil (Le. 14:35) si no ejerce su función antiséptica en medio del mundo, tanto con su conducta como con, su palabra "sazonada con sal" (Col. 4:6).
La luz ilumina lo que de suyo estaría oscuro; para ello necesita tener potencia, dirección, elevación y ausencia de objetos que se interfieran en el rayo que emite su foco. De la misma manera, el creyente debe emitir la luz de testimonio, de palabra y de obra, en contacto directo y continuo con el que es "la luz del mundo" (Jn. 8:12), sin esconderse bajo el celemín, sino puesto sobre el candelero, es decir, en lugar conspicuo, viviendo y actuando siempre, en casa, en la calle, en el taller, en la oficina, etc., de forma que su luz sea manifiesta e ilumine directamente aquellos aspectos de la vida que ofrecen una grave problemática a todos cuantos les rodean. Este mundo insatisfecho, confuso y doliente, necesita luz, amor, ánimo, guía, consuelo; y todo ello, sólo lo encontrará en Jesucristo a través de sus testigos.36
La levadura es siempre en la Biblia —sin excepción alguna— símbolo de corrupción e impropia de creyentes que viven el misterio pascual con asimos de sinceridad y de verdad (1.a Cor. 5:7-8). Comparto enteramente la opinión de una minoría, bien fundada en la Biblia, que entiende también la "levadura" de Mt. 13:33; Le. 13:21, en sentido peyorativo. Col. 2:8 puede decirnos algo de esas tres medidas de levadura que han infectado la Iglesia desde el principio. Es de notar que dicha parábola está emparejada con la de la semilla de mostaza (Mt. 13:31-32; Le. 13:18-19), que nos ofrece en la Iglesia un fenómeno de "gigantismo", por el cual un arbusto trueca su naturaleza en la de un árbol, en cuyas ramas llegan a anidar las aves del cielo. Quiénes sean esas aves lo declaran los vers. 4 y 19 del mismo capítulo, comp. conEf. 6:12.

 

Bases teológicas de una ética de compromiso


       
Es preciso advertir que, cuando en esta lección hablamos de "compromiso", no entendemos este vocablo en su acepción de "avenencia", "componenda" o "claudicación", sino en la de "entrega", "empeño" y "riesgo".
Es muy significativo que los puritanos hipercalvinistas se hayan preocupado muy poco por los problemas que acosan al mundo circundante; incluso los más fervientes en predicar el Evangelio para salvar a los hombres perdidos y así rescatarlos del fuego del Infierno, no ofrecían soluciones positivas para los graves problemas de la pobreza, el hambre, el desempleo, la guerra, etc. Hay incluso hoy grupos de esta ideología que ni siquiera se preocupan por la tarea misionera de la Iglesia, esperando a que el Espíritu Santo lleve de las orejas a sus capillas semidesiertas a los que Dios ha destinado desde la eternidad que se habían de salvar.
Fueron precisamente dos hombres que creían en la oferta universal de salvación a todos los hombres, los dos principales pioneros de la obra misionera por parte de los evangélicos ingleses. Andrew Fuller (1754-1815) y William Carey (1761-1834) pusieron los cimientos del verdadero evangelismo protestante, por haber sabido huir tanto del hipercalvinismo como del arminianismo. En efecto, una teología que predique una redención limitada y rechace la gracia común y la oferta general de salvación, va contra la Palabra de Dios (Jn. 1:9 "a todo hombre"; 3:16 "al mundo" —sin restricciones—; 1.a Tim. 2:4 —vers. decisivo—; 1.a Jn. 2:2 "propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo"). Por otra parte, si se quita a Dios la iniciativa en la obra de la salvación, y se hace creer al oyente que él mismo está decidiendo su salvación con un gesto, una palabra o una corazonada, se olvida que es el Señor quien abre el corazón para escuchar y recibir el mensaje (Hech. 16:14). Una equivocada interpretación de Apoc. 3:20 (fuera de su contexto como si las palabras de Cristo fuesen dirigidas a inconversos, cuando van dirigidas ¡a una iglesia]), ha dado pie a equivocaciones peligrosas, reflejadas ordinariamente —no negamos que haya excepciones de buenos frutos— en resultados superficiales y efímeros.
Ambos extremos teológicos, un pesimismo radical, de tipo calvinista, o un optimismo exagerado, de tipo arminiano o neo-pelagiano, influyen también decisivamente en la conducta de un creyente respecto a su compromiso en los problemas que plantean las realidades temporales. La verdadera base bíblica de una ética de compromiso consta de los siguientes puntos doctrinales:

 
      A) La humanidad está caída por el pecado, pero quedan en ella algunos rasgos (aunque obnubilados) de la imagen de Dios en el hombre; los suficientes para sentir aquella nostalgia de Dios, de la que hablaba Agustín de Hipona al decir en sus Confesiones: "Nos hiciste, Señor, para ti, y está intranquilo nuestro corazón hasta que descanse en ti". El hecho mismo de la insatisfacción reinante y de ese aburrimiento existencial que sólo el ser humano es capaz de sentir, nos habla de ese abismo que hay en el corazón del hombre y que sólo se llena con el Infinito, porque todo lo demás es como "cisternas rotas que no retienen agua" (Jer 2:13). Esto es lo que yo llamo "los puntos flacos del hombre para el bien, para el Espíritu"; y el creyente debe sentir ante esto una inmensa compasión, como Jesucristo (Mt. 9:36) y una esperanza de creyente que ama (1.a Cor. 13:7: "todo lo espera").
       
         B) Todo lo bueno que hay en el mundo, en todos los campos: trabajo, arte, cultura, la verdad, la justicia, la libertad, es acepto a Dios y está bendecido y promocionado por su gracia común. Ningún verdadero valor humano está destinado a perecer (¿no indica algo de eso Apoc. 21:26, a la luz de Is. 60:11?), y la creación entera gime con dolores de parto por ser redimida de su condición de clima inhóspito para el hombre (Rom. 8:19-23). No cabe duda de que el Espíritu de Etíos trabaja en todo lo humano de todos los hombres para iluminar, aliviar, disponer, ayudar en todo lo bueno, bello, verdadero y justo que se hace en el mundo. Así que nadie mejor que el creyente puede repetir el famoso dicho de Terencio: "nihil humatti a me alienum puto" = nada de lo humano lo considero ajeno a mí. En esta dirección está la exhortación de Pablo en Flp. 4:8.


       C) Por tanto, el creyente tiene el derecho y el deber de comprometerse a favor de todas las causas justas: por la paz, la verdad, la justicia, la libertad; contra el hambre, el desempleo, la explotación, la violencia, la guerra, la tortura, etc. Pero con una importante precisión que F. Schaeffer y Oswald Guinness hacen constantemente en sus libros y conferencias: el cristiano debe ser un cobeligerante en las causas justas, pero no puede ser un aliado de los partidarios de la violencia. Naturalmente, esta postura es, a veces, muy incómoda, puesto que hace al creyente un blanco de las iras de todos: de los conformistas, porque lo creerán demasiado revolucionario; de los revolucionarios, porque lo tendrán por demasiado conformista. Pero éste es su camino, si ha de seguir las huellas de Cristo. ¿No fue Cristo el blanco de las iras, tanto de las derechas como de las izquierdas de su tiempo?

 
 

 Problemas de difícil solución a la luz de la Ética cristiana


        
De los principios expuestos se deduce que el creyente ha de huir de dos extremos: del secularismo antropocéntrico que centra su interés en lo puramente humano, sin dar importancia a lo eterno ni a la urgencia de la salvación; y del angelismo desencarnado, interesado únicamente en la "salvación del alma", con poca o ninguna preocupación por las realidades temporales y los problemas acuciantes de la humanidad.
      El compromiso ético del cristiano aparece claro cuando se trata de problemas como el racismo, que atenta contra la dignidad del hombre, y establece clases étnicas donde Cristo vino a derribar muros de separación (V. Le. 10:25-37; Jn. 4:9;Hech. 10:34; Gal. 3:28; Ef. 2:14; Col. 3:11; Sant. 2:9). También el feminismo bien entendido es una causa justa, digna del compromiso del creyente (Gal. 3:28 "...no hay varón ni mujer"; 1.a Ped. 3:7 "coherederas de la gracia de la vida"). Todos estamos de acuerdo en rechazar la tortura, la explotación, la carrera armamentista, etc. Pero hay dos problemas de difícil solución, para un creyente, a los que aludiremos brevemente.30

      
A) La guerra. "Desde el día en que Caín se levantó para matar a su hermano Abel, los hombres han estado en conflicto unos con otros" dice Giles37. La historia del mundo es la historia de las guerras de la humanidad. El A.T. nos da la impresión de que Dios aprobaba y alentaba la guerra (1.a Crón. 5:22), pero una sana hermenéutica nos enseña: (a) que la preservación del pueblo elegido, con sus oráculos y las promesas de redención, hacían a veces necesario oponerse a los impíos circunvecinos; (b) que no todo lo violento del A.T. era aprobado por Dios; así vemos cómo Yahveh, con símbolos apropiados a la mentalidad judía, hace ver a Elias que no aprueba sus métodos violentos (1.a Rey. 19:11-12). Por otra parte, los profetas sueñan con el día futuro en que la paz será tan grande, que las armas serán convertidas en instrumentos de labranza (Is. 2:1-4; Miq. 4:2-4: la paz escatológica). El Mesías fue profetizado como "Príncipe de Paz" (Is. 9:6), llamó felices a los pacificadores (Mt. 5:9), abogó por el amor al enemigo (Mt. 5:44) y pidió perdón para sus verdugos (Le. 23:34). Pero Dios hizo al hombre libre y, con ello, cargó con el riesgo de que se desviara, hasta el punto de introducir el pecado, la muerte, la guerra...
        ¿Puede un cristiano participar en la guerra? 
       A pesar de lo que parece deducirse de Mt. 5:39; 26:52; Rom. 12:18-21 (que tratan de disposiciones cristianas en relaciones personales), es muy difícil mantener una línea consistente, ya sea en un talante pacifista, ya en un talante no-pacifista. Como dice Georgia Harkness 38: "El dilema del cristiano no pacifista es cómo continuar amando a los enemigos de uno y de su nación, mientras buscan la manera de destruir su vida, su propiedad y su poder. El dilema del pacifista es cómo actuar para la estabilidad constructiva, mientras hay toda violencia y agresividad alrededor de él y sus compañeros creen que la única solución es la fuerza militar... Frente al dilema de la participación en la guerra, el cristiano tiene que decidir por medio de la oración ante Dios cuál será el curso de acción que tomará."
       En cuanto a las iglesias, deben proclamar el mensaje de paz, educar para la paz y dar su apoyo a las organizaciones mundiales que luchan por la paz.

      
B) La pena de muerte. Este es otro problema que no puede menos de preocupar a los creyentes. No cabe duda de que la Revelación del Antiguo Testamento da legitimidad a la pena de muerte, primero por el delito de homicidio (Gen. 9:6), y después del Sinaí por una serie de causas, como puede verse especialmente en los caps. 21 y 22 del Éxodo. Aun así, esta legislación era mucho más benigna que la de los países circunvecinos, pues las leyes de Hammurabi, por ejemplo, imponían la pena de muerte por causas de muy poca monta. Sin embargo, hoy no podemos basar nuestros criterios en estas legislaciones ni en las legislaciones modernas de países oficialmente cristianos que han mantenido la pena de muerte hasta época bastante reciente o aún la mantienen.
     Aunque es difícil ser dogmático en esta materia, nos atrevemos a decir que el espíritu del Nuevo Testamento es contrario a la pena de muerte. Jesús hizo énfasis en el amor a los enemigos y el perdón. El caso de la mujer sorprendida en adulterio es muy significativo (Jn. 8:3-11), a pesar de tratarse de algo penado con la muerte en la Ley. Jesús dio también por abolida la Ley del talión, imponiendo la Ley del amor a todos (Mt. 5:38-48). La "Regla de Oro" (Mt. 7:12) no deja lugar a la venganza. Rom. 12:17-21 nos da claramente la misma doctrina, resumida así en 13:10 "El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor".
    Además del claro espíritu del Nuevo Testamento, hay otras razones muy fuertes en contra de la pena de muerte:
   (a) El único dueño de la vida es Dios; El es el único que puede bajar el telón de la escena de nuestra existencia terrenal. Quien mata a otro ser humano usurpa un poder divino. Por otra parte, el mensaje del Evangelio es redentor; y mientras Dios conserva a una persona en este mundo, es porque tiene esperanza en ella.


  (b) La pena de muerte no soluciona ningún problema: no resarce el daño ocasionado por el malhechor; no disminuye el número de los crímenes, como lo demuestran las estadísticas de muchos países; estimula el espíritu de venganza, etc. Ya sabemos que cuando uno siente en su propia carne la pérdida de un familiar a manos de un asesino, es difícil reprimir esos sentimientos de venganza, pero lo que hay que preguntarse es si uno es verdadero cristiano.


  (c) Pero, sobre todo, la pena de muerte significa que la sociedad se declara impotente para redimir de su condición a un criminal, y renuncia a rehabilitarle para una vida normal digna, por los medios pedagógicos que enseña la avanzada Psicología Moderna. Son muchos los factores que intervienen en la formación de una mentalidad criminal; ni la familia ni la sociedad pueden arrojar la primera piedra cuando se juzga a una persona a quien muchas veces el miedo, la marginación, la incomprensión, etc. han encaminado hacia la senda del crimen. Lo que nos hace falta es una disciplina penitenciaria que tome conciencia de la dignidad de la persona humana, por muy baja que ésta haya podido descender, del valor trascendente de la vida del hombre, y de unos métodos reeducativos acordes con los avances tecnológicos de la época en que vivimos.
    ¿Podemos dar un paso más y decir que la pena de muerte está prohibida en el Nuevo Testamento? Mucho nos agradaría poder afirmarlo, pero ya hemos dicho que no nos atrevemos a ser dogmáticos en esta materia. La razón es que Pablo, en Rom. 13:3-5, al hablar de los magistrados como ministros de Dios ("diákonos Theú"), dice: "Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada" (vers. 4). Un exegeta tan ponderado y competente como J. Murray dice así en su comentario a Romanos 13:4:
   "La espada que el magistrado lleva, como el elemento más significativo de su equipo militar, no es meramente un signo de su autoridad, sino de su derecho a empuñarla para infligir la pena que compete infligir a la espada. No es necesario suponer que el empuñar la espada tenga como finalidad exclusiva infligir la pena de muerte; también puede empuñarse para inspirar el terror de la pena que la espada puede ejecutar, así como para imponer un castigo inferior a la muerte. Pero excluir el derecho a la pena de muerte cuando la naturaleza del crimen lo requiera, es totalmente contrario a lo que la espada significa y ejecuta. No necesitamos apelar a otra fuente que al Nuevo Testamento para confirmarlo. La espada está con tal frecuencia asociada a la muerte como instrumento de ejecución (cf. Mt. 26:52; Le. 21:24; Hech. 12:2; 16:27; Heb. 11:34-37; Apoc. 13:10), que excluir su empleo para dicho fin en el caso presente, sería tan arbitrario, que ostentaría en su faz un prejuicio contrario a la evidencia... Así que el magistrado es el vengador (de parte de Dios) al ejecutar el juicio que se merece el criminal por parte de la ira de Dios. De nuevo descubrimos la sanción que compete a la función del gobernante: es el agente de la ejecución de la ira de Dios. Y también vemos cuan divergente de la enseñanza bíblica es el sentimentalismo que procura salvar los intereses del ofensor en lugar de la santificación de la justicia como base de la retribución del crimen."

    ¿Se acomodaba Pablo al espíritu jurídico de su tiempo? No me atrevo a afirmarlo ni a negarlo. En todo caso, si algún amigo conoce algún comentario que explique satisfactoriamente Rom. 13:4, sin legitimación alguna de la pena de muerte por parte del Apóstol, me quitará un peso de encima.

 
CUESTIONARIO:

 
1. ¿Cuáles son las acepciones de la palabra "mundo" y en qué sentido la tomamos aquí? —
2. ¿Qué significa para el creyente ser "sal de la tierra" y "luz del mundo"? —
3. ¿Qué principios teológicos deben informar una sana ética de compromiso? —
4. ¿Qué piensa de problemas de tan difícil solución como la legitimidad de empuñar las armas en un conflicto armado y la imposición de la pena capital?

 

 

miércoles, 13 de junio de 2012

LA SEXUALIDAD Y LA POSMODERNIDAD



     Hablar sobre sexo, sexualidad, relaciones sexuales y tentaciones sexuales, es un asunto delicado, en ocasiones conflictivo, popular o impopular (dependiendo del medio y la posición adoptada) y que siempre despierta una gran curiosidad sobretodo en el mundo juvenil.
Lamentablemente este deseo de conocer sobre el tema no es satisfecho de la forma más correcta y apropiada: En la mayoría de los hogares se hablan solamente generalidades, en la Iglesia no es considerado un asunto muy espiritual que digamos y por lo tanto no es considerado de importancia dentro de nuestras reuniones, y en la sociedad existe abundante información pero lamentablemente distorsionada o en forma degradante.
    Es por lo tanto necesario abordar el tema de una manera franca, abierta, a la vez que prudente y equilibrada.
     Por eso hoy este tema se hace necesario que se trate en las iglesias y los diferentes ministerios que involucren de alguna forma jóvenes y adolescentes, en vista que cada día crece el número de jovencitas con embarazos no deseados, y de jóvenes que se hacen padres siendo inmaduros tanto en lo personal, espiritual y económico.
     En esta oportunidad les proporcionaré algunos conceptos que debemos de tener en cuenta asociados con los principios bíblicos para que comprendan que Dios Nuestro Padre Celestial, también pensó en el tema de la sexualidad y que no debería ser tratado como tema tabú.
La sexualidad es un tema cristiano y enseñado por Dios en su Palabra

 

ESTABLECIENDO ALGUNOS CONCEPTOS PREVIOS

  1. Sexo: Los términos varón y hembra, desde el punto de vista científico, se refieren a la diferencia establecida, desde el punto de vista biológico, por los caracteres anatómicos y funcionales propios de cada uno. A este conjunto de diferencias se les denomina sexo. Este concepto no es exclusivo del ser humano, sino que lo comparten la mayoría de las especies animales conocidas. El tener un sexo definido, hombre o mujer, nos caracteriza como seres sexuados.
  2. Sexualidad: Es la manera de ser y de actuar como mujeres o como hombres, con nuestros sentimientos, pensamientos, emociones y con las características físicas propias. No podemos despojarnos de nuestra sexualidad, porque es parte indivisible de nuestra existencia. Somos seres sexuados desde nuestra concepción hasta la muerte.
  3. Sensualidad: Es la capacidad de sentir y expresar el placer percibido mediante los órganos de los sentidos. Entre los placeres sensuales están: comer bien, oler perfumes deliciosos u otros olores, acariciar a otros o a nuestros propios cuerpos, escuchar música preferida, mirar cosas que nos agradan.
  4. Relaciones Sexuales: Es una expresión limitada de la sexualidad, corresponde al coito, que es la unión de los genitales masculino y femenino mediante la introducción del pene en la vagina.
  5. Tentaciones sexuales: Es la invitación o inclinación a satisfacer nuestra necesidad de experimentar el placer sexual de una manera inapropiada y fuera de los parámetros puestos por Dios y su Palabra.
  6. La Pornografía es la presentación de personas o escenas inmorales, y por consecuencia palabras, imágenes o arte obscena. La lucha para el hombre cristiano. Nuevos retos para nuestra generación
    a. Internet
         b. Películas/Videos/Televisión
         c. Revistas/Libros etc... etc...
    Principio Bíblico-- Mateo 5:27-30
    • Santificación vs. "Porneía"
    La Biblia dice: "Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios. Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
    Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio de su Espíritu Santo." 1 Tes. 4:3-6 y 8
    Fornicación, es una palabra que procede del griego "porneía"y que significa: inmoralidad sexual o fornicación.
    Pablo dice que la voluntad de Dios es la santificación poniéndolo en paralelo a los actos sexuales desordenados. Dando a entender que el cuerpo es templo del Espíritu y cuando se utiliza para la perversión sexual se viola el templo del Espíritu. Si no se entiende así no tiene sentido el paralelismo que él construye en el primer verso. Si no afectará la comunión del Espíritu no tendría sentido que Pablo hable de santificarse y se contraponga la lascivia.
    Pablo dice que los casados tengan sus esposas en santidad y honor. El honor se refiere a no degradar a uno de los dos cónyuges con actos sexuales y aberraciones que deshonran a la persona por muy placentero que parezca.

    Pasión y concupiscencia
    La pasión a que se refiere aquí es al deseo desenfrenado y en cierto modo insano que lleva a lo perverso.
    Al igual que concupiscencia que se refiere a los deseos y pasiones desenfrenadas de la carne a las cuales no se le pone límite alguno.
    Pablo le dice a los Gálatas que esas son las costumbres de los que no conocen a Cristo pero que ellos no deben vivir de acuerdo a las prácticas de los gentiles que no conocen a Dios.
    Pablo advierte que los consejos que él esta dando son inspirados por el Espíritu Santo y que el que desecha estas palabras desecha a Dios.

     
    1. La Masturbación Cientos de cristianos están en la práctica de la masturbación y no hablo de jóvenes solamente; sino de personas adultas y casados. Se enseña en escuelas e incluso en iglesias que esta práctica no es pecaminosa. Pero déjame decirte que lo que empieza como un juego se torna en una atadura peligrosa. He conocido jóvenes que con dolor en su corazón me han confesado que no pueden sentirse como verdaderos cristianos, porque no pueden dejar el vicio de la masturbación. La sociedad secular tiene una dinámica fácil de "resolver" los problemas aceptando como normal todo lo que no puede manejar con sus medios.

    La auto-estimulación sexual del hombre o de la mujer.
    Principio Bíblico: Timoteo 2:21-22 Reflexionemos:

    Siembra un pensamiento, cosecha un acto.
    Siembra un acto, cosecha un hábito.
    Siembra un hábito, cosecha un estilo de vida.
    Siembra un estilo de vida, cosecha un destino.

     
    Implicaciones
    -La mente del que se masturba está pensando en codiciar una persona que no es su pareja y Jesús dijo Mt. 5:28
    - Si la masturbación no es una práctica peligrosa, porque hay personas que no pueden dejar la práctica aunque estén casados.
    - Porque la frustración de jóvenes que se sienten impotentes de dominar su mente y su cuerpo y son vulnerables a la masturbación durante años y a veces durante toda la vida a algo que comenzó como un juego.
    - La práctica de la masturbación corrompe la mente, la cual desarrolla fantasías sexuales que destruyen valores morales en el individuo.
    - La masturbación y la pornografía pueden llevar a actos zoofilicos, homosexuales y otros
    ¿Qué pasa si ya la regué?
        A. Todos tus pecados han sido perdonados por la sangre de Cristo.
        B. Dios nos limpia del pasado y nos da una nueva vida, un nuevo comienzo.
    Principio Bíblico—1 Juan 1:9

     
    ¿POR QUÉ SÍ? O ¿POR QUÉ NO?
    Antes de hablar sobre cómo puedo vencer la tentación sexual, tengo que estar convencido que no es correcto que yo me salga de los límites establecidos por Dios, de lo contrario por más que sepa como vencer, no me servirá de nada ya que no tengo la disposición de hacerlo. Existen muchos argumentos tanto a favor como en contra de llevar mi vida sexual de manera libre y de acuerdo a mis propios deseos.
    Los que están a favor sostienen algunos de las siguientes ideas:
  • Todo el mundo lo hace
  • Si me inhibo puedo desarrollar algún complejo
  • ¿Como puedo saber si me voy a llevar bien con mi pareja, si no tenemos experiencia sexual antes de casarnos?
  • Si la persona ha madurado es bueno que aprenda de sus propios errores
  • Más adelante sentaré cabeza, ahora sólo quiero divertirme
  • Somos jóvenes una sola vez, así que debemos divertirnos mientras podamos
  • Si nos amamos ¿cuál es el problema?
  • Yo sé que puedo frenar en el momento preciso

     
    Los que están en contra argumentan lo siguiente:
  • Libre del embarazo no deseado
  • Libre del dolor de tener que entregar a tu bebe en adopción
  • Libre de las Enfermedades de Transmisión Sexual
  • Libre para saber que no he dañado mi salud reproductora
  • Libre de los problemas no sólo físicos sino emocionales
  • Libre de la excitación sin intención
    • Libre de casarse antes de tiempo
  • Libre para esforzarse por lograr las metas de uno en la vida
  • Libre para establecer mayor confianza en el matrimonio
  • Libre de sentimientos de culpa
  • Libre de ataduras y maldiciones espirituales
  • Libre para relacionarme con Dios y servirle con todo mi corazón

     
    ¿DÓNDE ESTÁ DIOS EN TODO ESTO?
        Si hay un terreno en el que escuchar a Dios no parece divertido, ese es el del amor y la sexualidad. Entonces pensamos en prohibiciones y mandamientos: eso no debe, y aquello tampoco. Muchas veces vemos a Dios como un riguroso dictador que está vigilando todo lo malo que nosotros hacemos, según su punto de vista; mientras que las personas que están fuera de la Iglesia están totalmente libres para hacer lo que ellos quieran.
    Pero la verdad es que las reglas que Dios prescribe forman las mejores indicaciones de uso para nuestra vida. Sin Dios, lo más valioso y frágil de la vida es como una pompa de jabón que explota si se le pincha. El que sigue el camino de Dios, de la mano de las reglas de la vida de Dios, va al encuentro de su felicidad (Salmo 1).
    Del texto de Gen. 2:24 podemos recatar algunos principios sobre los cuales podemos caminar seguros en el manejo de nuestra sexualidad:
  • Es el deseo de Dios que yo disfrute del placer sexual
  • El disfrute del placer sexual está reservado para una relación heterosexual
  • Tanto el hombre como la mujer deben estar en la capacidad: física, económica y emocional que les permita vivir independientemente
  • La vivencia de la sexualidad total únicamente está permitida dentro de una relación total, dentro del matrimonio.

     
        A. Ya como cristiano, nuestro cuerpo pertenece a Dios.
    1 Corintios 3:16¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de
    Dios mora en vosotros?
    1 Corintios 6:18-20 18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
        
        B. En la vida cristiana, no hay ninguna distinción entre el sagrado y el secular.
    Colosenses 3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres
    1 Corintios 10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

     
        C. Dios inventó la sexualidad Es Su idea. Satanás la ha pervertido.
    Génesis 1:28 y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
    Génesis 2:25Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.
    OJO: No estoy pidiendo que nos desnudemos

     
    Principios Bíblicos en cuanto a la sexualidad

     
        A. El plan de Dios es que el sexo exista adentro de los límites del matrimonio.
    Proverbios 5:15-19
    1 Corintios 6:15-16
      
      B. El Plan de Dios es que un hombre y una mujer se unen para toda su vida.

     
    1. La unión del matrimonio es para siempre, o hasta la muerte de una pareja.
    Génesis 2:24
    1 Corintios 7:39

    2. La homosexualidad y el lesbianismo son considerados perversiones y pecados en la Biblia.
    Romanos 1:26-27
    1 Cor. 6.9-11

    Principios Bíblicos para el Noviazgo Cristiano

     
        A. Un cristiano debe buscar una pareja cristiana.
    2 Corintios 6:14-16

    Reflexionemos sobre esto:
            Como cristiano, ¿quién es tu padre? Dios
            Un no-cristiano, ¿quién es su padre? (Juan 8:44) el diablo
            Si te casas con un no-cristiano, ¿quién será tu suegro? Satanás

     
        B. Hay nuevas relaciones en la familia de Dios. Tu novia es también tu hermana
    1 Timoteo 5:1-2

     
        C. Tu relación de noviazgo debe ser gobernada por la pureza y la santidad
    1 Tesalonicenses 4:2-6
       
     D. No hay que "agraviar" "transgredir" o "defraudar" en las relaciones de noviazgo.
    1 Tesalonicenses 4:5-6

     
    Reflexionemos:
    1. Se usa metafóricamente y se traduce «agraviar», lit.: transgredir, en 1 Ts 4.6, refiriéndose a pasar el límite que separa la castidad de la licencia, la santidad del pecado.
    Vine, W.E., Vine Diccionario Expositivo de Palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento Exhaustivo, (Nashville: Editorial Caribe) 2000, c1999.
    2. Ilustración del regalo de Navidad. No abres el regalo, ni quitas el papel, ni jalas la cinta...o no será una sorpresa cuando llegue ese día (la Navidad, el matrimonio)

     
        E. La fornicación está prohibida en la Palabra de Dios:
    He 13:5
    1 Cor. 6:9
    Ap. 21:8.
    1 Cor 6:13:18
    Col 3:5,6.
    Mateo 5:27,28
    Judas 7; Prov 5:3,21; Prov 7:6,23.

     

     
    ¿QUÉ PUEDO HACER PARA GANARLE A LA TENTACIÓN?

        La Biblia no sólo nos describe que es lo que Dios quiere sino también nos enseña como podemos cumplir su voluntad. Permítanme tomar el ejemplo de 4 hombres de Dios, de los cuales podemos aprender sobre como enfrentar este problema.
    Timoteo: Huir de las pasiones juveniles
    Pablo también invita a Timoteo a tener cuidado de sí mismo. La Biblia nos dice que es engañoso el corazón más que todas las cosas y perverso. Existe diferencia entre que el diablo venga a mí y que yo entre en el terreno del diablo. Cristo nos ha dado la victoria pero debemos ser sobrios y velar.

     
    José: Una cobertura de autoridad con amor
    El amor que le tenía Jacob a su hijo, por haberlo tenido en su vejez, le hizo coserle una túnica de colores y le permitió distinguirse de sus hermanos. Es necesario buscar una cobertura de autoridad con amor, un consejero o pastor, al cual le pueda pedir consejo, ayuda, oración y con el cual pueda ser lo más honesto posible para recibir la ayuda adecuada y oportuna. Es allí donde puedes establecer principios para tu vida.

     
    David: Un arrepentimiento genuino
    Pensar que porque soy cristiano, o asisto a una Iglesia no he cedido jamás a una tentación sexual es muy poco realista. David cayó, pero se levantó y la Biblia no registra que le haya pasado otra vez lo mismo. Su pecado le trajo muchas consecuencias espirituales, económicas, de impopularidad, de perder su honra; sin embargo en el Salmo 51 él no manifiesta dolor por ninguna de ellas sino por haber ofendido a Dios. El dolor causado por las consecuencias pasa y nuevamente volvemos a lo mismo, procurando evitarlas; el dolor causado por haberle fallado a Dios es el arrepentimiento que me permite salir adelante.

    Sansón: Trabajar en esa área de nuestra vida
    Lo que no nos cuesta muchas veces no lo valoramos. Sansón estaba acostumbrado a las cosas rápidas, en un momento mató al león, levantó la puerta de la ciudad, mató filisteos con la quijada de un burro, sencillamente porque por tener el cabello largo el Espíritu de Dios venía sobre él tan luego lo necesitaba. Nosotros también estamos acostumbrados a las cosas instantáneas y queremos que mi santidad sexual sea de la misma manera: que alguien me imponga manos, asistir a un EJE o a un encuentro, participar de un Seminario sobre integridad sexual y como por arte de magia ser totalmente puro. Dios no es un mago, El no trabaja de ese modo. Jesús dijo que si no nos negamos a nosotros mismos y tomamos nuestra cruz cada día, no podemos ser sus discípulos.

     
    CONCLUSIÓN
    La Biblia nos muestra que la voluntad de Dios es buena, es agradable y es perfecta. El desea que disfrutemos al máximo posible nuestra vida sexual, pero esto no será así a menos que tomemos en cuenta los principios que El ha dispuesto para ello. Jesús fue tentado en todo pero vivió sin pecar y la misma Biblia nos enseña que El aprendió la obediencia. No busquemos fórmulas mágicas, busquémoslo a El ya que El conoce la salida para que podamos soportar.

     

     

    PLAN DE DIOS PARA EL NOVIAZGO, EL COMPROMISO Y EL MATRIMONIO

     

     
    LA RELACIÓN 
    LAS METAS QUE QUEREMOS LOGRAR EN ESTA ETAPA
    LAS CONSECUENCIAS SI NO SEGUIMOS EL PLAN DE DIOS 

     

     

     

     
    El Noviazgo
    El principal propósito del noviazgo es llegar a la unidad espiritual. Esto se logra conforme cada creyente busca acercarse lo más que pueda a Dios en su vida personal. Habrá comunión más profunda entre ellos cuando cada uno está desarrollando oportunidades espirituales. Conforme cada uno se acerca más a Dios, se acercan más al uno al otro.
    Cuando llegan a la intimidad física antes de la unión espiritual, los cubre una nube de culpabilidad y remordimiento que impide su relación con Dios. Ya que empieza el contacto físico la relación se enfoca en llegar más lejos cada vez y se olvidan de lo espiritual. Esto impide que haya unión espiritual aún después del matrimonio.

     

     

     

     
    El Compromiso 
    Unión Intelectual, Emocional y de Voluntad
    Esta intimidad se logra conforme la pareja comparte sus planes para el futuro juntos. Comparten cosas profundas en cuanto a lo que piensan, sienten y desean hacer. Empiezan a enfocar sus expectativas y emociones de sus planes como pareja.
    Si hay intimidad física en esta etapa no logran conocer profundamente a la otra persona. Puesto que no han desarrollado unión intelectual, emocional y de voluntad, las decisiones en torno al futuro se vuelven conflictos porque no están de acuerdo. Cuando los sentimientos románticos desaparecen, luchan por sentirse unidos a la otra persona.

     

     

     

     
    El Matrimonio 
    La intimidad física es consumada en el matrimonio. Si se ha seguido el plan perfecto de Dios, la unión sexual llega a complementar una relación que ya es sólida por la unión espiritual, intelectual, emocional y de voluntad desarrollada en las etapas anteriores.
    Cuando la relación se ha basado hasta ahora en lo físico, hay falta de unión y comunicación, y el sentir de que son extraños el uno para el otro. Hay auto-condenación por no haber seguido el plan de Dios y rencor hacia la pareja por su participación. Sentimientos de culpabilidad causan frialdad y frustración.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

miércoles, 6 de junio de 2012

Cómo criar niños sexualmente saludables


 ¿Cuál es la pregunta más común que una joven le hará a su mamá acerca del sexo?" Sin lugar a dudas, una de las más comunes es "Mamá, ¿tú esperaste a casarte para tener sexo? 
Por lo menos en Estados Unidos, las estadísticas muestran que cuarenta y dos por ciento de las mujeres cristianas que en la actualidad están casadas, se vieron envueltas en relaciones en las que tuvieron sexo antes del matrimonio. Cuando decimos "sexo", nos referimos a la consumación de la relación sexual que incluyen penetración.
Cuarenta y tres por ciento de todas las mujeres sexualmente activas en Estados Unidos tendrá por lo menos un aborto antes de cumplir los 45 años de edad. Éstas incluyen mujeres que el próximo domingo se sentarán próximo a usted en un banco en la iglesia, y por supuesto, en su gran mayoría, esta inconcebible inmensa cantidad de mujeres haciéndose abortos no tiene una relación personal con el único que las puede perdonar por su pecado. Es decir, la gran mayoría de estas mujeres no van a la iglesia en lo absoluto. Por lo menos las que lo hacen o han sido perdonadas o están allí en busca del perdón.
Estas mujeres, cristianas y no cristianas, a menudo sufren silenciosamente y desesperadamente oran porque la sensación de perdón inequívoca llegue algún día. En un mundo donde el SIDA, los embarazos antes de los 16 años, el aborto, la esterilidad y las enfermedades venéreas son extremadamente comunes, hay una consecuencia que con frecuencia no se toma en consideración… ¡el corazón quebrantado!
¿Cómo puedo sanar esta herida que llevo en el corazón por tantos años?
Cuando una persona comparte con su esposo pecados como un aborto o haber estado envuelta en relaciones sexuales antes del matrimonio, hacerlo le trae una sensación de firmeza que no hace más que afianzar su seguridad de que su Salvador en efecto le ha perdonado. Santiago 5:16 dice
"Confesaos vuestras ofensas unos a otros y orad unos por otros, para que seáis sanados."
La Palabra del Dios dice claramente que la sanidad de emociones que han sido dañadas o de corazones que han sido quebrantados viene de la confesión a otro miembro del cuerpo de la iglesia. Por supuesto, esta persona debe ser alguien muy cercana a usted. Una persona que no salga a propagar sus intimidades tan pronto usted dé las espaldas. Una persona que pueda…
"Regocijarse con los que se regocijan y llorar con los que lloran." Rom. 12:15
¿Cuál es el papel de los padres en la vida sexual de los adolescentes?
Cuando los padres se involucran con autoridad y amor en las relaciones amorosas de sus hijos, ciertamente no sucede gracias a que los jóvenes se sientan cómodos con éstas. Sin embargo, los estudios muestran con más insistencia que nunca que cuando los padres se involucran, ¡de manera sabia!, especialmente en la vida de sus hijas, se crían hijos sexualmente más puros.
Según el Instituto Médico para la Salud Sexual (Medical Institute for Sexual Health), hay ocho factores fácilmente identificados en la vida de los estudiantes que muestra la influencia mayor en lograr reducir el riesgo de la actividad sexual premarital. Los padres están involucrados en tres de estos ocho factores, incluyendo el "alto nivel de conexión entre padres e hijos (familias donde existe buena comunicación entre padres e hijos), "la desaprobación paternal de que los adolescentes sean sexualmente activos," y "la desaprobación paternal de que los hijos usen anticonceptivos."
¿Pero cómo deberán los padres cristianos dar estos pasos cuando ahora se enfrentan a adolescentes que creen saberlo todo y cuyas hormonas están tan alocadas como nuestro pelo cuando nos levantamos?
Comience con la educación sexual de sus hijos temprano Un estudio evaluó el efecto del plan de abstinencia en los grupos de jóvenes de edades diferentes. Los estudiantes en grados elementales superiores (de 11 a 13 años) se mostraron más prestos a hacer cambios favorables en su actitud acerca de demorar la actividad sexual en comparación con los estudiantes de la preparatoria (jóvenes entre 16 y 19), quienes se mostraron mucho más resistentes a cambiar de opinión sobre el sexo prematrimonial.
En otras palabras, comenzar a educar y a inculcar valores abstensivos en nuestros hijos a la edad apropiada, es básico. Si comenzamos muy tarde, las probabilidades de ser exitosos son más pobres.
"Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se apartará de él" Prov. 22:6
Es esencial que usted proporcione la información sexual a sus hijos que usted considere apropiada antes de que sea expuesto a los valores dañinos con los que seguramente se enfrentará una vez entre en contacto con otros jóvenes cuyos padres no son cristianos, con profesores que deben enseñar lo que los currículos liberales les indiquen, y en general, con un juego de valores seculares totalmente opuesto al que debemos mantener los cristianos.

jueves, 15 de marzo de 2012

viernes, 9 de marzo de 2012

Somos mas que vencedores

 

CULTO DE APERTURA 2012





EUNUCOS POR EL REINO (Solo para ministros de la iglesia)

“Te he puesto por fortaleza en mi pueblo, como al atalaya sobre una torre, para que conozcas y examines los caminos de ellos. A los líderes de las iglesias anunciarás lo que descubras”. Esta palabra tiene su fundamento bíblico en Jeremías 6:27 y 5:5a. En cumplimiento de esa comisión, aquí le envío lo siguiente: EUNUCOS POR EL REINO (Solo para ministros de la iglesia) 1. Los divorcios y las posteriores nupcias son algo muy común en nuestra sociedad contemporánea. Las incompatibilidades se presentan en todas las áreas de la vida natural de una pareja, desde aquellas que son de carácter económico, hasta las otras que se refieren a las preferencias en la intimidad sexual. 2. Estas situaciones se manifiestan incluso entre gente que asiste en forma continua, permanente, a una iglesia; y más allá todavía, se dan estos casos también entre líderes de iglesia que desempeñan funciones de eminencia, llegando a tal grado de irreverencia que se considera un status “normal”, no condenable, no reprensible, que los líderes vivan con su segunda o tercera esposa, sin haber enviudado. 3. Así las cosas, queda claramente manifiesto que no se entienden las enseñanzas de Jesús respecto a este asunto, o simplemente se hacen a un lado, como queriendo esconderlas, por lo cual nunca son motivo de predicación entre quienes resultarían evidenciados. 4. De acuerdo a la doctrina de Jesús, solamente hay un motivo por el cual te puedes divorciar: Que tu cónyuge haya sido infiel al compromiso de exclusividad en las relaciones sexuales (Mateo 5:32). Es decir que cualquier incompatibilidad que se presente en la vida de la pareja, no te autoriza a divorciarte. Si tu pareja es una persona floja, irresponsable, iracunda, despilfarradora, fluctuante, no hacendosa, drogadicta, borracha, etc., etc. no tienes justificación delante de Dios ni su aprobación para separarte. 5. Así que considerando lo anterior, podemos darnos cuenta fácilmente que, de las personas que son divorciadas legalmente o simplemente separadas, la gran mayoría está en oposición a Dios, en desobediencia, en rebeldía, pues no se dio la causal de fornicación. En esta situación se encuentran muchos “cristianos”, e inclusive algunos “ministros de Dios”, que todavía andan en la vanidad de su mente como los gentiles (Efesios 4:17. 6. Tal es el caso de la cantante “cristiana” Jaci Velásquez –entre otros-, quien recientemente se divorció de su primer esposo y ahora vive con el segundo. ¿Será posible que haya ministros que no entiendan esta enseñanza, la cual es una de las más sencillas y claras? Mucho menos entenderán entonces los misterios del reino, de los cuales debieran ser administradores fieles (1ª. a Corintios 4:1), así como tampoco han de entender otras citas bíblicas que son difíciles de entender (2ª. de Pedro 3.16). La respuesta es porque su entendimiento está embotado (2ª. a Corintios 3:14-16). 7. Ahora pasemos a los otros casos, en los cuales el divorcio o la separación se originó porque uno de los cónyuges cometió fornicación, es decir que adulteró la exclusividad de pertenencia corporal a su esposo(a). ¿Qué es lo que si pueden hacer ambas partes, y lo que no pueden hacer? 8. La parte engañada tiene el derecho de separarse totalmente de su pareja, o bien, dado el caso de que la parte infiel se arrepienta y pida perdón, puede perdonarla y continuar entonces su vida marital juntos. Esto es lo más saludable tanto en lo natural como en lo espiritual, pues aunque se separaran, delante de Dios nunca dejarán de ser uno solo. 9. En el caso de que no se logre la reconciliación, existen dos opciones: Una es separarse totalmente, y la otra es continuar viviendo juntos por amor a los hijos; pero sin intimidad sexual. Sin embargo en ambos casos, ninguno de los dos está aprobado por Dios para casarse con otra persona, porque si lo hacen, estarían viviendo en adulterio (Mateo 19:9). 10. Los discípulos que andaban con Jesús sí entendieron todo lo que implica esta doctrina, por eso es que contestaron que “si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse” (v. 10). 11. ¿Cuál es entonces la opción que tienen los hombres y mujeres que sean creyentes y que no quieran ponerse en enemistad con Dios? Siendo repetitivo, digo otra vez que lo mejor es la reconciliación, tanto por ellos como por la descendencia. En caso contrario, ambas partes –hombre y mujer- estarán ante la oportunidad de convertirse en eunucos, si es que en verdad para ellos es importante entrar por la puerta estrecha al reino de los cielos (Mateo 19:12). 12. ¿Tanto así es el alcance de la unión de una pareja? Así es, porque cuando se unieron por primera vez, se casaron delante de Dios y pasaron a formar una sola carne, ya no son dos, y lo que delante de Dios es uno, no debiera separarse, salvo por caso de fornicación, como dijo Jesús. 13. Y surge la pregunta: ¿En qué momento o por cuál acontecimiento sucede que dos personas vienen a ser uno solo delante de Dios? a) En la ceremonia de boda religiosa, b) En la ceremonia de la boda civil, c) En la fiesta de la boda, d) En el noviazgo, por el amor limpio y sincero, e) En la relación sexual. 14. Ni los cristianos, ni los líderes de las iglesias han entendido el alcance que tiene la relación sexual delante de Dios, por eso es tan común el adulterio aún dentro de las iglesias. Dos se convierten en uno en la relación sexual, independientemente de las circunstancias en que esta se lleve a cabo, también muy ajeno esto a si entre ambos existen sentimientos de amor o no. No me lo crea a mí, créaselo a Dios (1ª. Corintios 6:15). 15. Por lo tanto, cristianos y ministros, recuerden que Dios no puede ser burlado (Gálatas 6:7-8), que no podrán entrar al reino de los cielos los fornicarios, . . . . .ni los adúlteros, . . . . . . . (1ª. Corintios 6:9), que quienes actualmente tengan relaciones sexuales con una persona diferente a aquella que fue la primera, están viviendo en adulterio, aunque con esta última persona se hayan “casado” por la iglesia. Dios no tiene establecido en su palabra ninguna ceremonia religiosa de matrimonio, esto es una tradición totalmente humana. 16. La condición de individuo, es decir la individualidad, el ya no estar dividido, se recupera cuando fallecen las personas con las cuales tuviste relaciones sexuales. Hasta entonces podrás volver a casarte de nuevo sin pelearte con Dios por ello (Romanos 7:2-3). 17. Quienes de verdad tengan hambre por el reino de los cielos, gustosamente se convertirán en eunucos. Y recuerde que para ello, no es necesario desintegrar a una familia, no es necesario causarles daño a los descendientes, como tampoco es necesario castrarse físicamente. Convertirse en eunucos por causa del reino, consiste en dejar de tener esa relación con su actual pareja, que es adúltera si cualquiera de los dos ya tuvo relaciones anteriores con alguien. Cada quien según su situación, decida lo que hará, de acuerdo a su escala de valores, si es que de verdad quiere buscar y entrar al reino; pero no siga en el engaño de creer que todo está bien, cuando no es así. 18. Pareciera que Jesús dijo: “Pueden divorciarse por cualquier motivo, y el que se case con la divorciada, no adultera; y el divorciado, si se vuelve a casar, tampoco adultera”. Abundan estos casos en las iglesias, y no se dan cuenta ni los pastores, ni los adúlteros. Inclusive hay pastores y obispos que celebran bodas de segundas nupcias. 18.- Algunos famosos líderes “cristianos” que enseñan a las ovejas a fornicar: De acuerdo con las palabras que dijo Jesús, esta pareja está viviendo en adulterio, aunque se hayan casado por la iglesia (Mt. 5:32), pues ella ya está casada desde 1994, y delante de Dios no hay divorcio. Agregado en febrero de 2012: 19.- Los demás apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas, (1ª. a Corintios 9:5), no tuvieron qué convertirse en eunucos para poder entrar al reino, porque ellos traían por mujer a la única con la cual habían tenido relaciones sexuales. En esta misma situación estamos todos los que solamente hemos tenido intimidad con la primera y única mujer. Ministerio de Enseñanza “Nuevo Pacto” Maestro Ramón Oliveros Ochoa Agosto de 2010 ramon7oliveros@gmail.com

martes, 3 de enero de 2012

Historia de los Bautistas: Las Iglesias de Inglaterra y el origen de los bautistas actuales Publicado el enero 3, 2012 por J. Mauricio Ponce El movimiento bautista en Inglaterra en el siglo XVII debe ser visto como una rama del puritanismo. Éstos abogaban por una verdadera reforma de la iglesia de Inglaterra, pero no todos ellos estaban de acuerdo en lo que eso implicaba. Algunos eran puritanos anglicanos que querían purificar la iglesia de todo vestigio de romanismo. Pero también había puritanos presbiterianos, que abogaban por un cambio más radical en el gobierno de la iglesia, tomando como modelo el calvinismo continental. Estos puritanos se separaron de la iglesia anglicana en el siglo XVI y formaron sus propias congregaciones. Parece que algunos de ellos habían recibido cierta influencia anabaptista por medio de inmigrantes holandeses. Cuando la situación se puso difícil para ellos, algunos emigraron a Ámsterdam, donde gozaron de tolerancia religiosa. Pero no todos huyeron. En la ciudad de Gainsborough, en Inglaterra, se formó un centro de separatistas, de entre los cuales surgieron los bautistas en sus dos grandes ramas: los bautistas generales y los particulares. Los bautistas generales eran arminianos (llamados así porque creían en la expiación ilimitada o general), mientras que los bautistas particulares eran calvinistas (creían en la expiación limitada o particular). De este grupo sale Juan Smith (1570-1612), quien estudió en la Universidad de Cambridge, una escuela de corte puritano. Sabemos que en 1605 o 1606 se unió a una iglesia congregacional que se reunía clandestinamente en Gainsborough. Más tarde, y por un asunto de conveniencia, se dividieron en dos grupos. Pero cuando la persecución arreció, se vieron obligados a emigrar a Holanda. Entre 1608 y 1609, y bajo la influencia de los menonitas, Juan Smith llegó a la conclusión de que tanto él como los miembros de su iglesia no estaban correctamente bautizados. Pero dado que Juan Smith no aceptaba completamente las doctrinas menonitas, éste no podía ser bautizado por ellos con una limpia conciencia; así que se bautizó a sí mismo y luego a 40 personas más. Este bautismo no fue hecho por inmersión, ya que el modo del bautismo no era todavía motivo de discusión. Para ellos era más importante responder la pregunta: ¿Quién debe ser candidato el bautismo? Así que para 1609 ya encontramos en Ámsterdam una iglesia constituida por creyentes bautizados. Más adelante, Juan Smith se arrepintió de haberse bautizado asimismo y junto a 30 personas más, en febrero de 1610, solicitaron ser admitidos en la iglesia menonita. Éstos no fueron aceptados sino hasta enero de 1615; pero Juan Smith ya había fallecido de tuberculosis en agosto de 1612. Pero no todos los miembros de la iglesia de Juan Smith estuvieron de acuerdo con él en unirse a la iglesia menonita. Un pequeño grupo, liderado por Thomas Helwys, decidió formar tienda aparte; estos retornaron a Inglaterra en 1612. Allí fundaron la primera Iglesia Bautista General en suelo inglés, en las afueras de Londres. Para 1630 ya había otras seis congregaciones bautistas generales, las cuales mantenían comunión con los menonitas del continente. En 1644 se habían multiplicado en 47 iglesias. Hasta 1641 practicaban el bautismo por afusión. Pero los padres históricos de los bautistas modernos fueron los bautistas particulares o calvinistas. Esto así porque en el siglo XVIII los bautistas generales abrazaron el liberalismo teológico y prácticamente desaparecieron del escenario de Inglaterra. Por otra parte, fueron los bautistas particulares quienes “introdujeron una nueva interpretación del bautismo como un testimonio de la muerte, la sepultura y la resurrección de Cristo que perdura entre los bautistas modernos” (Anderson; Historia de los Bautistas; pg. 77); hasta ese entonces el bautismo era considerado como un símbolo de purificación. De igual modo, fueron los bautistas particulares quienes restauraron la práctica del bautismo por inmersión después del 1641. La primera congregación bautista de teología calvinista se constituyó en Londres en 1616 bajo el liderazgo de Henry Jacob (1553-1624). Éste había pasado un tiempo en Holanda donde había entrado en contacto con puritanos congregacionalistas. En 1624 emigró a Virginia, colonia americana, donde murió poco tiempo después. El siguiente pastor de la iglesia fue Juan Lathrop, quien estuvo al frente de la congregación hasta 1634; pero él también se fue al nuevo mundo. Cuatro años después, Enrique Jessey asumió el pastorado. No fue sino hasta 1630 cuando está iglesia comenzó a discutir el tema del bautismo. Poco a poco la iglesia fue asumiendo convicciones que la iban conformando en una congregación bautista. Pero fue en 1645, el año en que Jessey fue bautizado por inmersión, cuando esta iglesia vino a ser realmente bautista. Anterior a esa fecha, otro grupo se había separado de la iglesia madre, precisamente por su convicción de que sólo los creyentes debían ser bautizados. Esta iglesia tuvo como su primer pastor a Juan Spilsbury. Fue precisamente allí donde, en 1640, surgió una discusión sobre el modo del bautismo, que finalmente los llevó a la conclusión de que debía realizarse por inmersión, como simbolismo de muerte y resurrección (comp. Rom. 6:4 y Col. 2:12). Este método fue adoptado por todas las iglesias bautistas, incluyendo las generales, y así quedó consignado en la Primera Confesión de Fe Bautista de Londres de 1644. Para esa fecha, según el historiador Daniel Neal, había unas 47 iglesias bautistas particulares o calvinistas en Inglaterra, siete de ellas en Londres. Estas siete iglesias aprovecharon la libertad política y religiosa que se gozaba en aquellos días, para aclarar algunos malos entendidos con respecto a los bautistas, ya que muchos los asociaban con el ala radical del movimiento anabaptista del Continente (que ya vimos en una entrada anterior). Unos años más tarde, los bautistas publicaron su segunda Confesión de Fe de Londres, que había sido redactada en 1677, pero que no había podido ser publicada por la situación política y religiosa reinante en Inglaterra. En esta segunda Confesión, conocida como la 1689, los bautistas quisieron expresar su acuerdo con los demás grupos reformados de Inglaterra, por lo que siguieron muy de cerca las definiciones doctrinales de la Confesión de Fe de Westminster, así como la Confesión de Saboya de los congregacionalistas. Aunque diferían de aquellos teólogos en cuanto al gobierno y la membrecía de la Iglesia, en todas las otras cosas creían prácticamente lo mismo, y así lo manifestaron públicamente en su Confesión de Fe. Este documento ha sido, y sigue siendo, la Confesión de Fe de muchas iglesias bautistas desde entonces. Pero eso lo veremos en otra entrada. © Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.